El Barça tendrá dos semanas de tranquilidad gracias a un obús de Adriano (1-0, minuto 23) que sirvió para que el conjunto azulgrana lograra un pleno de puntos (nueve de nueve) y una ventaja de cinco sobre el Madrid. Tito Vilanova se podrá tomar estos días con tranquilidad para engrasar la maquinaria azulgrana.
Adriano fue el único que no miró a Messi cuando se acercaba al área. El argentino se obcecó en jugar todos los balones (menos uno que regaló a Cesc) y nadie más acertó ni chutó, al margen de Adriano. El Barça comenzó con mucha fuerza pero se fue diluyendo ante un rival, el Valencia, del que se debe recordar que fue el tercero en la Liga, por lo que el partido se convirtió en un duelo apretado. Sin embargo, la cuenta de resultados del conjunto levantino en el Camp Nou sigue vacía: llevan cinco años sin ganar.
El partido, al margen de la victoria, significó la primera aparición como titular de Song. Y resultó satisfactoria. La labor del camerunés fue aseada y regateó los errores que la habrían manchado si se hubiera empleado con osadía. Alexis y Cesc volvieron a pasar un examen por el descenso de sus prestaciones. Cesc, por ejemplo, desperdicio una clarísima ocasión de gol cuando envío el balón al poste en el minuto 25. Iniesta, por su parte, comenzó de suplente, aunque jugó los últimos minutos. En la segunda parte, en los momentos en los que más apretaba el Valencia, Xavi hizo uso de los galones y asumió el mando del partido. Un gol anulado de Víctor Ruiz por fuera de juego avisó a los azulgranas, que consiguieron amarrar el resultado en los minutos finales.