Dani Alves todavía está molesto. El defensa, que ha recibido el alta médica la pasada semana, aún se pregunta porque el "club" (no ha citado a ninguna persona en concreto) no fuera más rotundo cuando se debatía sobre su futuro. Después de tener un discurso inicial en recuerdo de las víctimas del incendio del Alt Empordà, Alves ha desgranado sus dudas, esas que le han atormentado durante un largo y complejo verano. "Han habido un montón de rumores de que posiblemente no continuaría en el club, me molestó que no me saliera a defender de todo esto", ha afirmado Alves.
En ningún momento, el Barcelona, al menos públicamente, ha dudado de la continuidad de Alves. Tito Vilanova, por ejemplo, ha sido el primero en apostar por él. "Me molestó, pero también lo entiendo. Soy superior a todo esto, a base de trabajo me he ganado el respeto y no me gustaría irme del Barcelona sin haber dejado, al menos, una huella, por muy pequeñita que sea".
Alves pedía una actitud enérgica del club negando su marcha. Y la obtuvo, pero en privado. "Si algún día me voy no lo quiero hacer con la sensación de que no se han conseguido los objetivos y se dispara a Dani", ha afirmado el defensa azulgrana. "Pero son esas cosas que pasan en el fútbol, estoy acostumbrado. A base de trabajo, intentaré ganarme la confianza de aquellos que la habían perdido", ha añadido.
En ese sentido, Alves ha explicado que "si valoramos los números de mi temporada, verás que no ha sido tan mala como dicen", por lo que ha pedido un margen de confianza. "Tito ha declarado que confía en mí y voy a intentar devolverle esa confianza. No me he visto fuera del Barça, pero tampoco dentro", ha asegurado el lateral brasileño, que no puede ocultar la molestia que siente. Se vio todo el verano en el mercado. "No desmintieron que no era cierto. Si al final de tanta información, yo no veo respuesta, pues siento, entre comillas lo digo, que han perdido la confianza en mí. Si alguien ha dudado, voy a intentar que esas dudas no aparezcan esta temporada".
No ha precisado, sin embargo, Alves quien ha dudado de él en el Barcelona. No era Tito porque siempre lo ha defendido."Desde el primer día que ha llegado, me ha dicho que cuenta conmigo", ha asegurado el defensa. "Había esta duda. ¿Por parte de quién? No lo sé, no te lo puedo contestar. Pero quiero que se quiten esas dudas, sigo igual de ambicioso, con las mismas ganas, estoy en el mejor club del mundo".
También ha admitido Alves que pagaría una multa si el Barcelona entiende que cometió una imprudencia al jugar este verano un amistoso solidario con Messi, a pesar de que no había recibido aún el alta médica. "No fui imprudente, estaba muy bien, pero el club no sabía que yo estaba así. No tenía esa información. Pero no tomé ningún riesgo. Si decidieran multarme, tendría que pagar", ha dicho tras bromear que ese castigo lo debería abonar Messi.