La centralita de teléfonos de la Guardia Urbana de Badalona pareció entrar a media tarde en una extraña ebullición. Vecinos de tres barrios distintos comenzaron a alertar de que varios grupos de personas, rumanos y paquistanís, estaban ocupando los pisos vacíos de sus respectivos inmuebles.
Los lugares eran distantes entre sí. Había denuncias de dos ocupaciones ilegales en Llefià, una en La Salut y otras dos en Montigalà. Los agentes acudieron rápidamente y, como mínimo, cinco personas fueron identificadas en la operación.
El Ayuntamiento de Badalona insiste desde hace semanas que en la ciudad opera una mafia que conoce perfectamente qué pisos desocupados hay en la ciudad. Esa supuesta organización delictiva entra a la fuerza en esas viviendas, les cambia la cerradura y, a continuación, realiza falsos contratos de alquiler.
En respuesta a las quejas de los vecinos, el ayuntamiento ha procedido a sellar con planchas de acero los pisos que iban a ser ocupados ilegalmente.