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Los eléctricos amenazan las parrillas clásicas

Con la llegada de los modelos eléctricos las clásicas parrillas del frontal ya no tienen sentido ¿Desaparecerán?

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Los eléctricos amenazan las parrillas clásicas

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El tamaño importa. Más grande, más pequeña, más ancha, más contundente. Cuánto más exagerada mejor. No piensen mal, estamos hablando de las parrillas de los coches un detalle que ha crecido considerablemente con el paso del tiempo hasta llegar a diseños como el Lexus NX. Esta evolución que tanto gusta a los amantes de los deportivos se puede llegar a ver amenazada ante la llegada de los vehículos eléctricos con diseños realmente extraños y curiosos pero que no requieren de esta parte fundamental que aporta carácter y dinamismo a un modelo.

La función de la parrilla, más allá de la estética, es de refrigeración, una utilidad que ha quedado obsoleta con la llegada de los propulsores eléctricos. Muchos fabricantes han optado por adaptar el diseño de sus nuevos eléctricos para no perder años de historia, pero otros han suprimido sin miramientos cualquier resquicio de esta pieza.

PARRILLAS EN PELIGRO

En el primer grupo encontramos modelos como el BMW i3, que respeta la parrilla de doble riñón que ha evolucionado con la propia marca. Eso sí, con un tamaño más pequeño y delineada por el azul característico de la gama eléctrica de la firma bávara. Otro de los ‘adaptados’ es el Kia Soul que no cuenta con rejillas pero mantiene su función estética para esconder el cargador. El Hyundai Ioniq Eléctrico también utiliza este recurso, luciendo una pieza plateada que se distingue de su carrocería y una mínima parrilla inferior en el paragolpes.

Texto Alternativo
Muchos eléctricos han perdido la clásica parrilla y su función de refrigeración.

En el grupo de los más transgresores encontramos la archiconocida Tesla con modelos completamente lisos que sólo guardan un fino sombrado para incluir, en el centro, su sencillo logo. El Nissan Leaf mantiene un paragolpes inferior, con un frontal muy puntiagudo en pro de la aerodinámica, pero entre los grupos ópticos tan sólo se encuentra un espacio reservado para el logo que esconde el enchufe. Lo mismo sucede con el Renault Zoe que en su versión RS (esperada para 2020) si luce unas enormes y falsas entradas de aire.