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Qué hacer si te equivocas al repostar

Si el error es por parte de un trabajador de la gasolinera, el conductor puede reclamar una indemnización.

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Ojo al repostar. | MOTOR

Motor Zeta

Poner gasolina es quizá la operación de mantenimiento del vehículo más común. Todos los conductores, salvo los que ya hayan apostado por los vehículos eléctricos, deben acercarse periódicamente a una gasolinera y repostar, ya sea diésel o gasolina. Precisamente, aquí está el problema pues, aunque no lo parezca, es bastante común que se reposte mal, es decir, que se eche un tipo de combustible a un coche que necesita del otro. De hecho, según el RACE, fueron más de 70.000 conductores los que se equivocaron al repostar y se constituye como la avería por despiste más común.

¿Qué pasa cuándo a un diésel se le echa gasolina? Si no se llega a arrancar el motor no pasa absolutamente nada, pero se tiene que vaciar el depósito y repostar con el carburante adecuado. Si se enciende el motor, sin embargo, los problemas pueden crecer y materializarse en una avería grave que puede sobrepasar los 400 euros. En caso de que sea el conductor el que se equivoque, no hay más que hacer que acarrear con los gastos que genere la avería. Sin embargo, en caso de que sea un operario de la propia gasolinera el que se haya equivocado, la cosa cambio.

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PROCEDIMIENTO

En caso de que sea un operario de la gasolinera el que se equivoque, el conductor tiene derecho a reclamar una indemnización por culpa del error, tal y como recoge la Ley General para la Defensa de los Consumidores. Eso sí, en una gasolinera autoservicio, en ningún caso el conductor puede reclamar nada. En caso de querer reclamar, y como es normal en cualquier proceso judicial, el consumidor deberá aportar las pruebas que demuestren qué carburante se ha repostado, dónde se ha repostado y, además, demostrar que el coche se ha presentado en un taller y se ha procedido a la reparación del mismo. Por otro lado, nunca está demás poner una reclamación a la Oficina Municipal de Inofrmación al Consumidor donde se exponga el problema.

Si los daños no superan los 2.000 euros, el conductor afectado no necesita embarcarse en un proceso judicial con abogados de por medio. En este caso, podría solventarse el problema mediante un proceso de arbitraje voluntario entre ambas partes para cerrar un acuerdo que beneficie al cliente y se le indemnice por el problema. En caso de que no haya entendimiento, sí se podrá optar por la vía judicial para reclamar por los daños a la gasolinera y al seguro de la misma.