Coche Autónomo

COCHE AUTÓNOMO

Dos altos cargos de Amazon y Microsoft publican un estudio sobre autónomos

Proponen que la autopista de Vancouver a Seattle sea solo para coches autónomos y apostar por un entorno más seguro y ecológico.

Carriles autónomos
Los carriles exclusivos para autónomos serían una solución inteligente para este tipo de vehículos. | MADRONA VENTURE GROUP

Laerke Saura Birk

Se ha acabado la era de estar de brazos cruzados y esperar a que se inventen coches voladores. Existen grandes planes para coches autónomos, el coche que podríamos considerar "del futuro más cercano". Aunque no estamos nada acostumbrados a ver coches 100% autoconducibles, ya existen coches que se llevan a sí solos en algunas circunstancias. Estamos hablando de marcas como Tesla, Cadillac, Audi, Mercedes-Benz, o Nissan.

Pero ahora que ya hemos inventado los primeros autónomos y se prometen carreteras llenos de vehículos capaces de descongestionar el tráfico gracias a su inteligencia artificial, habrá que decidir por donde deben circular. ¿Estarán preparadas todas las carreteras que conocemos? ¿Podremos dar la vuelta al mundo, si queremos, en un coche autónomo sin ningún tipo de problema? Ya hay planes para diseñar carreteras preparadas para estos automóviles que, aunque se encuentren en una fase de desarrollo muy inicial, dan pistas sobre qué futuro nos espera.

ESTUPIDEZ HUMANA VS INTELIGENCIA SOBRE RUEDAS

¿Y de qué base parten estos planes?

Hay quien piensa que sería terrible que la inteligencia del coche autónomo tuviese que compartir las carreteras con la enorme estupidez humana, que son seres impredictibles y que no siempre siguen las normas. Además, las personas se distraen, dan frenazos, no dejan distancia, cambian de opinión... Más de uno cruzará los dedos para que los coches autónomos estén programados para tocar el claxon ante cualquier anomalía humana.

Pero hay otra solución: las carreteras exclusivas para coches autónomos. O al menos, carriles exclusivos para ellos. Esto es lo que propone un estudio del Madrona Venture Group, que se imagina un 'corredor autónomo' que vaya de la ciudad estadounidense de Seattle a Vancouver, una de las principales ciudades de Canadá.

El estudio que lo propone no se queda corto en cuanto a prestigio. Al menos si nos fijamos en dos de sus autores: uno de ellos es Tom Alberg, miembro de la junta de Amazon. El otro es Craig Mundie, antiguo responsable de investigación y estrategia en Microsoft. El grupo tiene su sede en Seattle y seguramente es eso lo que les motiva a crear una rediseñar una autopista con estas características cerca de su casa.

2040: AÑO CLAVE

Lo que quieren hacer des del Madrona Venture Group es transformar una autopista existente en una para coches completamente autónomos.

Se trataría de un proyecto de implementación gradual, pero que acabaría eliminando todos los carriles para coches manuales en el año 2040. La autopista ya existente tiene ahora mismo ocho carriles. En el año 2015, se cerrarían 2 de ellos, que servirían tan solo para coches autónomos. De hecho, los autores del estudio destacan que estos dos carriles podrían hacer la función de 3 carriles, ya que los coches autónomos pueden circular mucho más cerca entre ellos sin ningún tipo de peligro. En 2030, se cerrarían un número mayor de carriles, hasta llegar a cerrarlos todos en 2040.

LA VUELTA AL MUNDO

Uno de los autores del estudio, Tom Alberg, afirma que el objetivo es convencer a ingenieros de tráficocomisiones de transporte y a los encargados de trazar las autopistas para tener en cuenta los carriles para coches autónomos. Por lo tanto, se pone sobre la mesa un tema que se tendrá que tener en consideración a medida que pasan los años y que los coches autónomos sean más accesibles para todo el mundo.

Pero si realmente este proyecto tiene una salida, la implementación sería un gran avance para la movilidad. Básicamente, porque sería una fuente de inspiración para otros países, además de una incitación a comprar coches autónomos para los usuarios. Por lo tanto, las carreteras serían más seguras y más ecológicas, ya que los grandes prototipos autónomos se han desarrollado gracias a la tecnología de movilidad eléctrica. Faltará por ver también como llegaría esta idea a las grandes ciudades.

Pero además resulta interesante el hecho de que el proyecto se centre en una carretera que cruza dos países: esto ayudará a internacionalizar el proyecto y a traerlo a los debates internacionales, ocupando la agenda de aún más actores políticos económicos. En definitiva: servirá para normalizar la situación autónoma y ponerla sobre la mesa de una vez por todas para que, con suerte, algún día, podamos dar la vuelta en un mundo con carreteras pensadas para los coches autónomos.