Industria

'Dieselgate'

BMW también manipuló sus vehículos

Un informe destapa que el fabricante alemán también instaló dispositivos ilegales para esquivar los controles medioambientales y poder contaminar más de lo permitido

El presidente de Daimler, Dieter Zetsche, presenta el modelo eléctrico Mercedes EQ en el Salón de París.
El presidente de Daimler, Dieter Zetsche, presenta el modelo eléctrico Mercedes EQ en el Salón de París. | periodico

Carles Planas Bou

El escándalo por la manipulación de vehículos no para de crecer en AlemaniaVolkswagenDaimler y ahora BMW se han visto involucrados en el 'Dieselgate'. Según ha destapado este martes la agencia medioambiental alemana (Deutsche Umwelthilfe), el fabricante de Múnich también instaló un 'software' ilegal en sus coches que le permitía reducir sus niveles de emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) durante los análisis anticontaminación en banco de pruebas.

El informe presentado por esta organización ecologista e independiente de la política señala que los nuevos vehículos BMW 320 diésel emitían en la carretera hasta siete veces más de lo permitido por las autoridades y la legislación europea. Siguiendo el modus operandi fraudulento de las otras grandes compañías automovilísticas alemanas, BMW logró engañar los controles medioambientales para que sus vehículos contaminantes pudiesen llegar al asfalto. Un acto con consecuencias fatales para la salud de los ciudadanos.

Al comprobar los motores con diferentes tests, los expertos han detectado que el 'software' instalado permitía a los coches reducir los niveles de recirculación de gases contaminantes a partir de las 2.000 revoluciones por minuto mientras que se apagaba automáticamente al llegar a las 3.500. De los cinco vehículos BMW analizados por la agencia durante este año, presentados en el mercado en setiembre del 2016, todos presentaron niveles contaminantes superiores a lo establecido.

Manipulación

Avanzados por el diario 'Tagesspiegel', los resultados del informe apuntan a que los vehículos superaban en 212 gramos por kilómetro de promedio la emisión de NOx permitida por las leyes medioambientales. En el caso del modelo BMW 320 diésel, se trataba de 80 miligramos de más.

Tras descubrir esa manipulación, la agencia medioambiental alemana relegó el análisis de los vehículos a la compañía DS Motorsport, dedicada a BMW durante más de 30 años. Sus expertos también encontraron en su 'software' un sistema para manipular y reducir las emisiones contaminantes durante las sesiones de control.

Golpe al automóvil

La revelación del informe supone un duro golpe para el fabricante bávaro, que hasta la fecha había criticado a sus rivales por instalar dispositivos de manipulación. "No hay dispositivos de manipulación en el grupo BMW", reiteró por última vez el setiembre Harald Krüger, presidente de la compañía. Con estas declaraciones, la prensa alemana se cuestiona ahora si el líder de BMW debería ser condenado por falsedades.

En Daimler, el escándalo no consiguió tumbar a su jefe, Dieter Zetsche. En Volkswagen, la magnitud del fraude apartó a Martin Winterkorn, lo que no evitó que siguiese siendo el ejecutivo mejor pagado de la bolsa alemana.

El 'caso BMW' suma otro episodio al 'Dieselgate', una suma de escándalos que han debilitado la imagen pública de un poderoso sector automovilístico alemán que sigue si perder fuerza de presión. Actualmente, los principales fabricantes de la industria –Volkswagen, Audi, Porsche, Daimler y BMW– se encuentran bajo investigación, acusados de haber actuado como un cártel para pactar precios durante más de una década.