bcn da la espalda al rallyracc

El patrimonio no se puede dilapidar

Barcelona es una ciudad con enorme tradición en el motor y no se puede echar por la borda el legado de generaciones.

Sebastien Ogier en el tramo del RallyRACC en Montjuïc el pasado año.
Sebastien Ogier en el tramo del RallyRACC en Montjuïc el pasado año. | CARLOS MONTANYES
@F1Viaplana

La ciudad de Barcelona es, históricamente, una capital mundial del motor, tanto desde el punto de vista deportivo como comercial, social e industrial, un auténtico escaparate al mundo dentro de un sector que la tiene en gran estima por su estirpe y tradición. A uno le puede gustar o no este deporte o espectáculo, es libre de seguirlo como aficionado o no, pero no se puede dilapidar a la torera una tradición de decenas de años porque es patrimonio de todos.

La decisión de Barcelona de no querer acoger el primer tramo del Rally Catalunya -me consta que el área de Deportes estaba a favor- nos ha cogido por sorpresa, tanto por el motivo (el Distrito de Sants-Montjuïc dice que está colapsado de tantos eventos) como porque con ello se desprecia una extraordinaria ventana de promoción al mundo, pero sobre todo porque la prueba, de rango mundial, es un orgullo de país. Entiendo y comparto el cabreo del RACC porque se impone la lógica de la sinrazón.