Opinión

Alonso y Sainz quieren una nueva casa

Carlos Sainz, junto a su Toro Rosso tras el abandono
Carlos Sainz, junto a su Toro Rosso tras el abandono | efe
@quiqueautosport

Fin de semana el pasado de Fórmula 1 con un GP de Austria que volvió a confirmar el  protagonismo de Mercedes, Ferrari y Red Bull, esta vez, por este orden.

Triunfo de Bottas por delante de Vettel y de Ricciardo en una carrera en la que los pilotos españoles no tuvieron la suerte de su lado. Alonso ni siquiera llegaba a pasar la primera curva, Kvyat se lo llevaba literalmente por delante, y Sainz sufría un problema mecánico que le obligaba a abandonar a poco más de veinte vueltas del final.

Por tanto, Gran Premio para olvidar para los nuestros que, además, están viviendo la tensión propia que surgen en estos momentos de la temporada para algunos pilotos, como es su caso, por ver donde recalarán el año próximo.

Mientras que los Vettel, Hamilton, Ricciardo, Verstappen y compañía parecen tener claro que repetirán en sus respectivos puestos de trabajo, en el caso de Alonso y de Sainz las cosas no parecen estar tan claras.

El asturiano, por ejemplo, busca de forma desesperada salir del infierno en el que se han convertido las tres temporadas que lleva con McLaren-Honda. Una decisión que a nadie debería llamar la atención y que creo todo el mundo comparte. Otra cosa es creerse sus declaraciones en las que viene a decir que tranquilos, que el año próximo estará en un equipo ganador. Ojala, pero visto lo que comentan los responsables de las tres grandes escuderías ese cambio de aires a mejor a mi personalmente me parece bastante improbable.

¿Cuál es su futuro? Pues queridos lectores esa es ahora mismo la pregunta del millón y entre las respuestas posibles, entre la “A”, la “B” y la “C”, se podría incluir también el decir adiós a la F1 si no aparece un buen compañero de viaje, repito, difícil ahora mismo de encontrar.

El caso de Sainz, aunque con otras coordenadas de viaje, es el mismo. El madrileño consideraría un paso atrás estar un año más con Toro Rosso. Reacción totalmente respetable, como la de Alonso, y ecuación también difícil de resolver más si tenemos en cuenta lo que sucedió en Austria en la habitual rueda de prensa de los jueves.

Preguntado por esta cuestión, Carlos dijo abiertamente que barajaba otras opciones de cara al 2018 y, como era de esperar cuando sus pilotos hacen unas declaraciones fuera del guión, aunque no haya sido este su caso, los patronos de Red Bull salieron en tromba a poner en tela de juicio su rendimiento al tiempo que le desautorizaban a decidir sus movimientos. Incluso añadieron a ese despropósito de comentarios el papel equivocado que en todo esto estaba jugando su padre.

Lamentable lo que salió de la boca de Helmut Marko, el capó del equipo de la bebida energética, en su intención de secuestrar el destino esta vez de Carlos Sainz. Claro que Red Bull le ha dado mucho a este piloto, pero eso no es para quitarle el pasaporte y decidir su futuro, pues, hasta ahora, Sainz les está devolviendo la inversión con creces.