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Un contaminante prohibido hace 10 años sigue presente en los ríos europeos

Los niveles de PBDE, producto empleado como retardante de llama en plásticos y textiles, superan más de mil veces el umbral de la normativa

El estudio del IDAEA-CSIC incluye las cuencas del Llobregat, Guadalquivir, Ebro y Júcar

Antonio Madridejos

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Tramo del río Anoia, afluente del Llobregat, uno de los cauces analizados por investigadores del IDAEA-CSIC. / IDAEA-CSIC

La presencia en el agua y los peces de los ríos europeos de PBDE, un peligroso contaminante empleado durante décadas como retardante de llama en plásticos y espumas, supera ampliamente los niveles recomendados pese a que se trata de un producto cuyo uso se prohibió hace ya 10 años, según constata un estudio elaborado por investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), centro del CSIC en Barcelona. En el caso español, se han estudiado las cuencas de los ríos Llobregat, Ebro, Júcar y Guadalquivir, "que no destacan como peores o mejores que la media europea", explican a este diario los autores.

Los PBDE (éteres de difenilos polibromados) se han vinculado a diversos cambios hormonales y pueden afectar a la fertilidad u ocasionar peso bajo en los recién nacidos, entre otros problemas de salud.

Según subraya el análisis, los niveles medidos en los ríos son varios miles de veces mayores que los permitidos por la normativa que debe cumplirse a finales del año 2021. "De hecho, son tan elevados que es muy improbable que se pueda llegar a cumplirla", dicen los coautores Ethel Eljarrat y Damià Barceló. El estudio se ha publicado en la revista 'Environmental Research'.

El PBDE es un producto muy persistente, por lo que la degradación en el ambiente es muy pequeña, del orden del 5% anual, explica Barceló: "A este ritmo se tardarían muchas décadas en cumplir los límites que la directiva".

Los PBDE se añadían a multitud de productos para prevenir incendios, como componentes electrónicos, tapicería de automóviles, alfombras, espumas, muebles...

Los PBDE son retardantes de llama que se añadían a multitud de productos para prevenir incendios, como componentes electrónicos, plásticos, tapicería de automóviles, alfombras, muebles... Se prohibieron en Europa en 2004 después de demostrarse sus efectos nocivos. En 2009 fueron incluidos en la lista de la Convención de Estocolmo, lo que amplió su prohibición a nivel global. Sin embargo, a pesar de su prohibición, hay muchos materiales en el mercado que los contienen y los siguen liberando en el medio ambiente.

El gran problema, prosigue el especialista en calidad del agua, es que existen infinidad de productos de uso cotidiano que fueron fabricados con PBDE antes de que se prohibiera. Con el paso del tiempo y la erosión, las partículas contaminantes acaban en los ríos llevados por las escorrentías de la lluvia, el viento y los sistemas de aguas residuales. Además, añade Barceló, en China y otros países se siguen empleando. "Al final nos llegan aquí", dice. 

Al margen de su presencia en el agua, el producto también se ha localizado en carpas, truchas, anguilas, siluros y otros peces

Su presencia en las aguas y los peces -son compuestos hidrófobos y se acumulan en la grasa de los organismos- quedará regulada a partir del año 2021 con la Directiva Marco del Agua (2013/39 / UE) que establece los límites máximos de contaminantes en agua y peces.

Los científicos del IDAEA-CSIC han revisado los estudios científicos de los últimos 10 años con el fin de averiguar si será posible el cumplimiento de esos límites. Los resultados no son preocupantes para el caso del HBCD, otro retardante de llama también prohibido, que actualmente excede en algunas muestras solo cinco veces el límite, pero sí lo son en el caso de los PBDE.

En todos los continentes

Los autores han revisado estudios de 15 países europeos (13 estudios), de América del norte (7 estudios), Asia (8) y África (2). En todos ellos se han analizado los niveles de PBDE y HBCD en una gran variedad de especies de peces, como carpas, truchas, anguilas o siluros.

En Europa, los niveles de PBDE van desde niveles indetectables hasta 353 nanogramos por gramo. "Si se exceptúan las pocas muestras en las que los PBDE no son detectables, prácticamente todas las muestras exceden el límite establecido por la UE de 0,0085 nanogramos por gramo", dicen los autores. En España, se han detectado hasta 104 nanogramos por gramo en las cuencas de los ríos Llobregat, Ebro, Júcar y Guadalquivir.

Controversia de los límites

La controversia está en si la UE ha establecido el límite más adecuado para los PBDE en peces. Eljarrat explica: "Parte de la comunidad científica cree que los límites de PBDE en la directiva no son los adecuados. Se trata de una directiva pensada para preservar los ecosistemas acuáticos, pero los límites establecidos se han basado en los efectos observados en experimentos con ratas y para un único PBDE, uno de los más nocivos". Este límite se ha establecido en 0,0085 nanogramos de PBDE por gramo y es inferior a la carga de PBDE que podrían tolerar sin riesgos los peces y el ecosistema, según apuntan algunos expertos críticos con los límites de la directiva.

¿Y qué hacer para conseguir reducir los niveles de PBDE? "Teniendo en cuenta que se trata de contaminantes ya prohibidos, la solución pasa por controlar la eliminación y el reciclaje de productos que aún contienen retardantes de llama", añade Eljarrat.

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