Ir a contenido

El futuro de Can Cruzate de Mataró: ¿un 'Guggenheim' o la Biblioteca Popular?

El grupo municipal de CiU, en el gobierno, plantea dar una nueva utilidad a la manzana que queda detrás de la plaza del Ayuntamiento

JOAN SALICRÚ / MATARÓ

Joaquim Fernàndez, Núria Calpe y Josep Maria Font en la rueda de prensa del grupo municipal de CiU en Mataró.

Joaquim Fernàndez, Núria Calpe y Josep Maria Font en la rueda de prensa del grupo municipal de CiU en Mataró. / JOAN SALICRÚ

En los dos años y medios que quedan de mandato, el grupo municipal de Convergència i Unió de Mataró –sigue llamándose así aunque esto cada vez inquieta más a la nueva dirección local del PDeCAT de Alfons Canela- se ha propuesto focalizar sus esfuerzos en el casco antiguo de la ciudad, bajo la premisa que el centro histórico tiene que ser “el motor de futuro de la ciudad”, tanto desde un punto de vista económico como cultural y de promoción exterior. 

En este marco, los miembros del grupo de CiU han explicado este martes en un encuentro con periodistas que el gobierno municipal impulsará un Plan Estratégico de toda esta área de la ciudad para repensarla y darle una orientación definitiva, después de unos años en qué ha faltado rumbo en esta materia, según les ex convergentes.

La encargada de dirigir este plan estratégico será precisamente la concejala de Urbanismo Núria Calpe, que ya ha avanzado que la pieza principal que –según el criterio de los soberanistas- hay que someter a debate es el futuro de la manzana de Can Cruzate, situada al final de la plaza del Ayuntamiento, la mayor parte de la cual está actualmente en desuso y es de propiedad municipal.  

Años atrás, el gobierno tripartito local de Joan Antoni Baron llegó a plantear una propuesta que, en resumen, dedicaba la parte baja a locales comerciales y viviendas en los pisos superiores. Y que quedó paralizada durante la crisis, ante la falta de liquidez del Ayuntamiento de la capital del Maresme.

Pero esto parece demasiado poco para los actuales socios de gobierno, CiU-PDeCAT. Sin ir más lejos, la propia concejala Núria Calpe ha respondido así cuando se le ha preguntado por cómo se podía transformar este espacio: “No quiero condicionar al gobierno local, pero en mi imaginación sueño en que haya un 'Guggenheim', un edificio singular, que diera personalidad a todo el entorno, o que se instale allí la biblioteca popular”.

CAMBIO DE LUGAR PARA LA ANTIGUA BIBLIOTECA DE CAIXA LAIETANA

El equipamiento dedicado a las letras al que se ha referido Calpe está actualmente en la banda sur de la plaza, de modo que la operación requeriría un intercambio entre la Fundació Iluro, heredera de todo el patrimonio de Laietana, y el Ayuntamiento.

Esta posibilidad, de todos modos, tiene una previa y es que el Ayuntamiento y la Fundació Iluro se pongan de acuerdo con tal de que el ente público pida a la Diputació de Barcelona que incorpore la antigua biblioteca de Laietana al erario público, convirtiéndola en la tercera biblioteca de la ciudad.

Esta es la idea, precisamente, que desde la Fundació Iluro plantearon en varias ocasiones al alcalde Joan Mora en el mandato pasado. Lo confirma el actual presidente de la Fundació, heredera de Caixa Laietana, Pere Carles. “En estos momentos, nuestra preocupación es conseguir que la biblioteca pase a formar parte de la red de bibliotecas de la Diputació y siga dando el servicio que da desde hace tantos años”, ha afirmado Carles.

Si se firmara el acuerdo, Mataró pasaría a tener tres bibliotecas públicas, cumpliendo el mapa de bibliotecas que la Diputació diseñó para Mataró: la Pompeu Fabra, la Antoni Comas y la Biblioteca Popular, creación de la Mancomunitat de Catalunya y que pasó a manos de la entonces Caixa d'Estalvis de Mataró a finales de los años 20. 

No obstante, Pere Carles niega que la posibilidad planteada por Núria Calpe –el traslado de la biblioteca a Can Cruzate- este martes se haya hablado con el equipo de gobierno actual y lo sitúa como un futurible.

EL CAFÈ NOU, LA OTRA GRAN PIEZA PARA RENOVAR EL CENTRO DE LA CIUDAD

Durante la comparecencia, el primer teniente de alcalde Joaquim Fernàndez ha hablado también de otro proyecto que CiU plantea como clave para el centro de la ciudad: dar nueva vida al Cafè Nou, el espacio que queda justo encima de la antigua prisión y delante de la Sala Cabanyes.

En este caso, a los 230.000 euros que el presupuesto de 2017 ya incorpora para renovar este espacio, hay que sumar el millón de euros que el Ayuntamiento pidió a la Unión Europea en el marco de los fondos FEDER.

Más noticias de Mataró en la edición local de Mataró de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA

0 Comentarios