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EL FUTURO DE LA UE

Tensiones territoriales en Europa

La crisis catalana afecta indirectamente a países como Italia, Bélgica, Dinamarca y Francia, donde algunas regiones reclaman su derecho a la autodeterminación

Judit Figueras

Partidarios del sí ondean la bandera escocesa durante la campaña para el referéndum de independencia del 2014.

Partidarios del sí ondean la bandera escocesa durante la campaña para el referéndum de independencia del 2014. / Reuters / PAUL HACKETT (Reuters)

Mientras todas las miradas se centran en Catalunya y en la posible declaración unilateral de independencia, los referéndums de Lombardía y el Véneto han puesto también sobre la mesa que las tensiones territoriales persisten en otros lugares de Europa. EscociaFlandes, Córcega y las islas Feroe (en Dinamarca) son los casos más conocidos. Los tres primeros han aparcado el debate de la independencia, mientras que las islas están a escasos pasos de convertirse en un nuevo Estado. 

El caso de Escocia es uno de los que más seguimiento tuvieron en los medios. Sin embargo, tras la celebración del referéndum de independencia en el 2014, en el que el 'no' obtuvo el 55,3% de los votos, el movimiento nacionalista escocés parece haber entrado en cierto declive. Muestra de ello fueron las elecciones legislativas británicas que tuvieron lugar el pasado 8 de junio y en las que el Partido Nacional Escocés (SNP, en sus siglas en inglés), la principal fuerza favorable a la independencia de Escocia, perdió 21 de los 56 diputados que tenía en Westminster.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea (con el voto en contra mayoritario de los escoceses) parecía que podía abrir la puerta a un segundo referéndum de independencia, aunque la propia líder nacionalista, Nicola Sturgeon, ha aplazado la demanda al menos hasta que se haya completado el 'brexit'.

La independencia, aparcada en Flandes

Flandes es otro de los territorios que históricamente han anhelado su independencia. Es, probablemente, uno de los más particulares, ya que el país al que pertenece, Bélgica, es también el centro administrativo de la Unión Europea (UE) y, por lo tanto, el principal símbolo de la Europa unida.

Esta región, en el norte de Bélgica, posee cultura y lengua propias y sus demandas se basan mayoritariamente en aspectos económicos. El nacionalismo flamenco, que pide una mayor descentralización del Gobierno de Bélgica, tiene su mayor representación en la Nueva Alianza Flamenca (N-VA, en sus siglas en flamenco), formada en el 2001 y liderada por Bart de Wever.

La coalición, que se constituyó con una voluntad separatista, obtuvo su mayor victoria en las elecciones generales del 2010, cuando fue la fuerza más votada de todo el país. Sin embargo, en el 2014 el N-VA aparcó la independencia para centrarse en ampliar la autonomía de Flandes y en una reforma del Estado belga para otorgarle un carácter confederal.

Aun así, el debate no quedó cerrado en Flandes, donde asociaciones civiles siguieron reclamando la independencia, y el propio partido N-VA lo reactivó en el 2016. En una entrevista, la ministra flamenca de Asuntos Sociales, Liesbeth Homans, llegó a manifestar su voluntad de que “Bélgica deje de existir en el 2025”.  

De la lucha armada al nacionalismo moderado

Francia, uno de los estados que se han pronunciado más abiertamente contra la posible independencia de Catalunya, tiene sus propios problemas territoriales. Córcega es el principal. La isla ha vivido décadas de tensión independentista desde que en los años 70 el Frente de Liberación Nacional (FLNC) iniciara una rebelión armada.

Tras varios conflictos internos, en el 2014 el FLNC abandonó las armas y el nacionalismo corso pasó a canalizarse por vías democráticas. En las elecciones regionales del 2015, la coalición de autonomistas e independentistas Pè a Corsica (Por Córcega) logró una histórica victoria y se hizo con el control del Ejecutivo de la isla. El nacionalismo corso volvió a vencer en las urnas en las elecciones generales del pasado junio, en las que Pè a Corsica se hizo con tres escaños en la Asamblea Nacional.

La precaria estructura económica de la isla hace difícilmente viable iniciar un proceso de separación. No obstante, tras las recientes victorias electorales, lo que sí reclaman los soberanistas corsos es un sistema fiscal propio y el reconocimiento del corso como lengua oficial. 

La región más cercana a la autodeterminación

Las Islas Feroe, un archipiélago formado por 18 islas en el Atlántico Norte, es probablemente el territorio europeo más cercano a convertirse en un nuevo Estado. Es una región con características socioculturales propias: lengua, cultura y hasta una Iglesia oficial. En 1948, el archipiélago logró una mayor autonomía respecto a la corona de Dinamarca y fue dotado de Parlamento y primer ministro.

Ahora, se encamina a lograr la total independencia. En abril del 2018, las islas celebrarán un referéndum para aprobar una Constitución propia que incluirá el derecho a la autodeterminación. Un derecho que permitirá la realización de un referéndum de independencia y que, con total seguridad, despertará la envidia de otras latitudes. 

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