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HISTORIA DE UN RAPTO

En manos de Boko Haram: "Me escapé de noche cuando todos dormían"

Therèse Abakar fue secuestrada hace algo más de un año junto a sus cinco hijos por el grupo yihadista y permaneció en cautiverio dos meses hasta que logró huir, aunque solo pudo hacerlo con el más pequeño de los niños

Kim Amor

Therèse Abakar, desplazada del lago Chad.

Therèse Abakar logró escapar de Boko Haram tras permanecer secuestrada durante dos meses. / PABLO TOSCO / OXFAM-INTERMÓN

Therèse Abakar, una joven chadiana de 26 años, fue secuestrada por Boko Haram y tras pasar dos meses en cautiverio logró escapar gracias a su valentía y a la oscuridad de la noche. De eso hace algo más de un año. Desde entonces vive con sus padres en la localidad de Tatavirome, a unos 10 kilómetros de Daboua, junto al lago Chad. Hay huellas de dolor y sufrimiento en su rostro, del que destaca un gran aro dorado que cuelga de su nariz. "Si alguien intenta huir, no preguntan, lo matan", explica con mirada esquiva y temerosa.

Therèse relata su experiencia sentada en una estera al aire libre mientras intenta acallar los llantos de su hijo recién nacido, con claros síntomas de desnutrición, que carga en su espalda. El rapto ocurrió durante el mes de Ramadán del año pasado cuando unos 20 hombres armados irrumpieron de noche en su casa y se la llevaron junto a su marido y sus cinco hijos. "El hermano de mi marido es un jefe de Boko Haram, por eso vino, para llevarse a toda su familia", dice para añadir: "Pero mi marido no forma parte de ellos".

Desde el primer día de cautiverio, Therèse solo pensó en escapar junto a sus hijos de la isla del lago Chad donde estaba confinada. Los islotes se han convertido en el refugio de los yihadistas tras replegarse durante las sucesivas ofensivas militares lanzadas a lo largo de los tres últimos años por una fuerza militar regional formada por soldados de NigeriaNígerChad y Camerún

El nacimiento de Boko Haram

Cuando en el 2002 el clérigo Mohamed Yusuf creó Boko Haram en el estado nigeriano de Borno, el grupo creció con rapidez debido a la pobreza, el desempleo, los abusos policiales y el olvido del Gobierno de este estado del noroeste de Nigeria, de mayoría musulmana.

Tras la muerte de Yusuf, en el 2009,  asumió el liderazgo Abubakar Shekan, que prometió obediencia al Estado Islámico y proclamó el califato en el territorio bajo su control en el 2014, el mismo año que se produjo el secuestro masivo de 200 niñas de una escuela de Chibok, un hecho que hizo que Boko Haram se hiciera mundialmente conocido. En agosto del 2016, el EI nombró como líder de la organización a Abú Musab al-Barnawi, que se cree es hijo del fundador del grupo.

Tres días a la deriva

Boko Haram destaca por su crueldad y ataques masacres de civiles, como relatan los supervivientes que han huido de sus hogares y han buscado refugio lejos de las islas. Utiliza a niñas bomba como arma de guerra. En lo que llevamos de año ha habido un centenar de atentados de este tipo. Cuando Therèse recuerda las semanas que tuvo que convivir que los yihadistas se limita a decir, sin entrar en detalles, que las mujeres y los niños permanecen la mayor parte del tiempo en casa "sin nada que hacer", salvo la comida, "pero con un gran sufrimiento". Recuerda que en la isla había "muchas mujeres, algunas muy jóvenes" y que los "hombres están siempre en los arbustos".

La joven cuenta que durante el tiempo que estuvo secuestrada pensó que debía huir con todos sus hijos. "Por eso tardé dos meses en intentar escapar, si no lo hubiera intentado a los dos días". La noche que huyó del terror solo lo pudo hacer con uno de ellos, el más pequeño. "Era de noche y la gente dormía. Me escondí y gracias a Dios encontré una piragua. Me monté con mi hijo y me fui. Estuve tres días a la deriva sin comer ni beber hasta que logré llegar a un destacamento militar y me entregué", dice.

Vida por rehacer

Ahora intenta recomponer su vida, lo que no es nada fácil. Asegura que en la aldea ha sido bien recibida. "Nadie se burla de mí", sino todo lo contrario. "La gente me dice: 'estabas perdida y has regresado, felicidades'". Cuando se le pregunta cuál cree que es la mejor solución a la crisis desatada por Boko Haram, Therèse no duda: "Ellos están en el agua, en las islas, y es difícil matarlos ahí. Hay que bombardear las islas con aviones".

Su padre, que está presente en la conversación, asiente. "Hay que garantizar la seguridad en todo el lago Chad", insiste una y otra vez. "No permitiré que vuelvan a raptar a mi hija, antes me dejo matar. Tengo con qué defenderme", dice, y de su choza de cañas saca dos lanzas.

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