Ir a contenido

NUEVO LEY LABORAL EN FRANCIA

Francia flexibiliza su legislación laboral para dar más poder a las empresas

Macron lanza su primera gran reforma económica, clave para determinar el éxito o el fracaso de su mandato

División en el frente sindical ante las medidas, que pretenden fomentar el empleo facilitando el despido

Eva Cantón

El primer ministro francés, Édouard Philippe, presenta la reforma laboral a los agentes sociales

El primer ministro francés, Édouard Philippe, presenta la reforma laboral a los agentes sociales. / AFP / ALAIN JOCARD

Es la primera gran reforma económica de Emmanuel Macron, la que marcará el éxito o el fracaso de su mandato y lanzará el plan del presidente francés para transformar el modelo socioeconómico de un país resistente al cambio. El Ejecutivo de París ha desvelado este jueves el contenido de los cinco decretos que flexibilizan la actual legislación laboral, facilitan el despido y pretenden incentivar la contratación dando más poder a las empresas y restando peso a la acción sindical, un proyecto que va más allá del que le costó a François Hollande un duro pulso con los sindicatos y meses de protestas en las calles.

Eso sí, a diferencia del anterior inquilino del Elíseo, Macron anunció durante la campaña electoral su intención de modificar el código laboral para reforzar el papel de las empresas en la negociación de las condiciones laborales y “liberar energías” para luchar contra el paro, hoy situado en torno al 10%. También se comprometió a hacerlo rápidamente, recurriendo a un mecanismo que permite al Ejecutivo legislar evitando el largo proceso parlamentario. La reforma se aprobará el 22 de septiembre en Consejo de Ministros y su aplicación será inmediata.

36 medidas

Las 36 medidas presentadas por el primer ministro, Édouard Philippe, y la titular de Trabajo, Muriel Pénicaud, siguen una pauta que combina "protección y libertad", en línea con el modelo social escandinavo en el que Macron dice inspirarse, y modificarán sustancialmente la organización en el seno de las empresas.

Entre sus principales disposiciones se incluye una reclamada insistentemente por la patronal, la de limitar las indemnizaciones por despido improcedente en caso de litigio. "La complejidad del derecho es un freno a la contratación. La incertidumbre es un riesgo, así que ponemos en marcha baremos que dan seguridad", ha justificado la ministra.

Prioridad a las pymes

Para estimular el crecimiento de las pymes y hacer de Francia un país más atractivo para la inversión extranjera, el Gobierno agiliza la negociación de las condiciones laborales en las empresas de menos de 50 trabajadores, donde la dirección podrá llegar a acuerdos con el personal sin pasar por los sindicatos.

"Somos la única gran economía de la Unión Europea (UE) que no ha vencido el paro masivo en tres décadas", señala el presidente en una entrevista en el semanario 'Le Point' en la que sostiene que el sistema francés protege bien a quienes tienen un contrato fijo pero excluye a los jóvenes y a los profesionales menos cualificados.

Macron se juega su credibilidad ante Berlín y Bruselas, que esperan del nuevo presidente que haga reformas estructurales y rebaje el déficit antes de pedir cambios en la política económica de la UE.

Los sindicatos, divididos

En la clase política las reacciones más virulentas han llegado de la izquierda, que augura una generalización de la precariedad y una pérdida de derechos. La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, erigida en principal fuerza de oposición, ve más que justificada su convocatoria de una jornada de protestas, el 23 de septiembre, contra lo que considera un "golpe de Estado social".

"Los temores que teníamos se han visto confirmados. Es el fin del contrato laboral", ha lamentado Philippe Martínez, secretario general de la CGT, hasta ahora el único gran sindicato que ha convocado una manifestación para el 12 de septiembre. Fuerza Obrera (FO) no se unirá a la movilización a pesar de que su líder, Jean-Claude Mailly, ha admitido que aún hay puntos de desacuerdo. La principal organización patronal, Medef, ha saludado la reforma sin ocultar algunas decepciones.

Tras la flexibilización laboral, Macron abordará la reforma de las prestaciones por desempleo, la formación profesional y el sistema de pensiones.

Las claves de la reforma

El despido improcedente

En caso de litigio por despido improcedente, las indemnizaciones que decreten los tribunales tendrán un tope de tres meses de salario en el caso de un trabajador con hasta dos años de antigüedad. Hasta ahora el máximo era de seis meses. El baremo aumenta progresivamente hasta los 20 meses de salario si la antigüedad en la empresa es de más de 30 años.

Las demás indemnizaciones

Para compensar el establecimiento de un tope en las indemnizaciones por despido improcedente, el Gobierno ha aumentado en un 25% el resto de indemnizaciones. Eso significa que la compensación legal por despido será una cuarta parte del salario mensual por cada año trabajado, en lugar de la quinta parte que establece la legislación actual.

La negociación en las pymes

La reforma permitirá a la dirección de las pymes de menos de 50 trabajadores negociar directamente con el personal las condiciones laborales, sin necesidad de que haya un delegado sindical. El Gobierno se basa en que en este tipo de empresas apenas hay delegados, lo que obliga a plegarse a los acuerdos sectoriales. La medida es aplaudida por los pequeños empresarios y denostada por las centrales sindicales.

La representación del personal

Un nuevo y único organismo de representación del personal, denominado comité social y económico, sustituirá al comité de empresa y a los delegados del personal en las empresas de más de 50 trabajadores. Esta instancia reclamada por la patronal podrá negociar acuerdos cuando no existan delegados sindicales y tendrá derecho de veto en temas relacionados con la formación profesional.

Los despidos colectivos

La reforma modifica el perímetro de los despidos colectivos ligados a la crisis. Hasta ahora, para lanzar un plan de reestructuración debido a los problemas financieros de una multinacional francesa había que tener en cuenta su situación en todos los países donde estaba presente. El nuevo texto permitirá que la empresa pueda hacerlo si certifica que atraviesa dificultades en Francia.

Las garantías sindicales

El Gobierno crea un observatorio de la negociación colectiva que registre los acuerdos para ver si las empresas negocian las condiciones con los trabajadores. Además, para que sean validados, los acuerdos empresariales tendrán que ser aprobados con el 50% de los votos y no con el 30% como hasta ahora. Los acuerdos sectoriales se ven igualmente reforzados en varios ámbitos, por ejemplo en la duración de los contratos temporales.  

0 Comentarios
cargando