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BUZÓN CIUDADANO

Seis meses sin ascensor

Los ascensores de acceso al andén de la estación de Renfe de Vilassar de Mar no funcionan desde el temporal del pasado noviembre

LIA FELIU

BUZÓN CIUDADANO

Josefa Charler, acompañada por su marido, en las escaleras de acceso al andén de la estación de Renfe de Vilassar de Mar. / Anna Mas Talens

El temporal del pasado noviembre, con granizo y fuertes vientos, causó destrozos en algunas estaciones de Renfe, sobre todo en la línea 1 de Rodalies, donde las rocas no son suficientes para impedir el impacto de las olas sobre las vías y convoyes. La de Vilassar de Mar fue una de las estaciones afectadas y, desde entonces, sigue sufriendo las consecuencias.

Desde hace seis meses, los usuarios de Rodalies de esta localidad se han visto obligados a prescindir del ascensor y a bajar y subir las escaleras para cambiar de andén. Nada extraordinario para cualquier ciudadano sin problemas de movilidad, pero que supone un escollo para las personas que sí que los sufren, como Josefa Charler. “Tengo tres prótesis, una en cada rodilla y otra en la cadera”, explica esta vecina de Vilassar a quien le conviene evitar ciertos esfuerzos físicos y que, además, es usuaria habitual de Rodalies.“Los servicios médicos los tenemos en Mataró, por lo que debemos coger el tren de Vilassar mínimo, una vez cada 15 días. Además, dos días a la semana, mi marido y yo nos desplazamos a Barcelona para hacernos cargo de nuestros nietos”, explica.

Ante esta situación y como la avería persistía pasados los efectos del temporal, Josefa envió sendas cartas a Renfe y al ayuntamiento de la localidad para informar del estado de los desperfectos y solicitar su reparación. De la empresa ferroviaria no recibió respuesta y el consistorio se comprometió a trasladar la queja a Renfe para resolver el problema técnico. Pero tras seis meses, los ascensores continúan inhabilitados.

Según Renfe, las fuertes lluvias de noviembre causaron daños en los ascensores de esta parada de Rodalies, cuya reparación se inició días después. Sin embargo, a los desperfectos sufridos por causas naturales se sumaron otros derivados de actos vandálicos, de tal calibre, que el presupuesto de mantenimiento inicial resultó insuficiente para completar toda la reparación. Para hacer frente a los elevados costes, Renfe abrió un concurso público.

Seis meses después, la operadora ferroviaria asegura que, tras la valoración técnica de las diferentes ofertas presentadas, se ha pasado ya a la adjudicación del concurso a una empresa. Renfe advierte de que la gestión de un concurso público necesita su tiempo, aunque insiste en que las obras deberían empezar en el plazo máximo de un mes.

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