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GENTE De sarrià-sant gervasi

Marc Sala: «La ópera reúne todas las artes»

ÓSCAR HERNÁNDEZ
BARCELONA

Marc Sala (Barcelona, 1981) siempre sonríe. Seguramente porque como él mismo reitera se gana la vida como tenor, cantando ópera, lo que más le gusta. Y desde hace unos años además da conferencias sobre el bel canto para divulgarlo entre los que no lo conocen. Estos días se prepara para el certamen Òpera en ruta que durante el mes de mayo inundarà de música Sarrià-Sant Gervasi.

-¿Cómo le dio por explicar ópera?

-Hace unos años vi que podía compaginar mi carrera musical con charlas sobre ópera. Comencé en Sarrià, en Casa Orlandai, donde les encantó la idea, y actualmente en el Conservatori del Liceu. Doy una al mes e intento hacer las conferencias a las que a mí me hubiera gustado asistir. Traigo hasta compañeros para que canten.

-¿Cuándo empezó a cantar?

-Me aficioné con 12 o 13 años porque disfrutaba oyendo ópera, y eso que en mi casa no eran músicos ni les gustaba. Un día en el colegio hicieron un coro para interpretar Carmen. Me la aprendí de memoria. Luego vinieron La Traviata y otras. Era obsesivo. Me encantaba cantarlas, pero también los Beatles y Elton John ¿eh? A los 14 ya sabía que quería cantar y a los 15 tomé clases particulares y mi profesor me dijo que yo era tenor. ¡A mi edad! Eso me gustó muchísimo. De los 18 a los 25 estuve en el Conservatori donde Eduard Giménez me lo enseñó todo. Y luego fui al de Valencia, donde aprendí con Ana Luisa Chova, la mejor.

- Hasta trabajar de tenor. ¿Difícil?

-Desde los 24. Y eso es un privilegio en un mundo en el que es tan difícil llegar. Se necesita mucha autodisciplina. Somos como deportistas de elite. Hacemos una vida casi monacal, de mens sana in corpore sano. No fumas, no bebes, al igual que tus compañeros, que hacen lo mismo que tú. Todos son vocacionales: cantantes, directores, músicos... Es muy bonito porque conoces culturas, lenguas y personas muy interesantes.

-¿Por qué ópera?

-Es una pasión. Yo no paso ni un día sin cantarla, sin escucharla. Es algo que te enamora. Hay mucho prejuicio, como que es cara, elitista, antigua... Pero no es verdad. Todo el mundo puede ir al Liceu donde hay entradas de ocho euros. ¿Cuánto vale una entrada al fútbol o para ir ver a Justin Bieber? En internet hay mucha opera gratis, y en las bibliotecas. No te la acabas. Y también se hacen producciones muy modernas. Hay que ir a la ópera sin complejos y cuanto más la escuchas, más te gusta. Y que los cines ofrezcan óperas en directo me parece una gran idea.

-Pero vivirlo en el escenario...

-Imagínate. Cantar y ser actor. ¡Si es el sueño de cualquier niño!. Te disfrazas y vives situaciones inimaginables, con una música preciosa, con tu voz en directo que llega al oído del público, sin micrófono. Todo lleno de momentos mágicos. Y no me refiero a los aplausos, sino al silencio, donde notas esa emoción que une al público, a los músicos y a los cantantes. Es que la ópera es el espectáculo total, desde la arquitectura del edificio hasta la moda, la escenografía, la música, los coros, la literatura... La ópera reúne todas las artes.

-Y el mes que viene, ópera a tope en Sarrià-Sant Gervasi.

-Es el segundo año que se organiza Òpera en ruta en el distrito. Es que el 8 de mayo es el Día Mundial de la Ópera. Habrá de todo, desde una ópera infantil en el Teatre de Sarrià, a documentales y conferencias.

-Como la suya, sobre la divertida Il signor Bruschino, de Rossini, El 15 de mayo, a las siete de la tarde, en Casa Orlandai (Jaume Piquet, 23).

-Y el 17 la Jove Companyia d'Opera del Conservatori del Liceu la representará en el Teatre de Sarrià.

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