Ir a contenido

LA DECISIVA SEMANA BLANQUIAZUL

Tres duras batallas por Europa para el Espanyol

El equipo blanquiazul recibe al Atlético, visita al Sporting y disputa el derbi en 8 días

JOSÉ MARÍA EXPÓSITO / SANT ADRIÀ DE BESÒS

La plantilla del Espanyol prepara el choque con el Atlético en Sant Adrià.

La plantilla del Espanyol prepara el choque con el Atlético en Sant Adrià. / RCD ESPANYOL

No parece el mejor calendario para un equipo que tiene que restar puntos a sus rivales si quiere luchar por meterse en Europa. El Espanyol afronta en los próximos ocho días tres duras batallas que determinarán sus aspiraciones en los últimos partidos de Liga. La visita del Atlético será este sábado (20.45 horas. beIN) la primera etapa de este tríptico montañoso, que incluye la visita a El Molinón el martes para enfrentarse a un necesitado Sporting y el derbi contra el Barça en Cornellà el próximo sábado 29. Un reto mayúsculo que empieza con el Espanyol en la novena plaza, a cuatro puntos del Athletic (6º) y tres de la Real Sociedad (7ª).

El asalto a puestos europeos comienza con una batalla contra el «indestructible» Atlético de Simeone, el equipo que según Quique Sánchez Flores «mejor representa la palabra grupo». «Cuando un equipo se convierte en la extensión de su técnico es que hay un director de orquesta importante. El Cholo ha impregnado su fútbol y su manera de ver la vida», explica el entrenador blanquiazul.

LA DUDA DE BAPTISTAO

Pese a las molestias en el cuádriceps de la pierna derecha, el héroe de la victoria de Leganés, Leo Baptistao, entró ayer en una lista de 19 en la que es baja Hernán Pérez por lesión. El Espanyol tendrá que hacer rotaciones esta semana. También el Atlético, que viaja sin Juanfran pero con Filipe y que lleva semanas inmerso en la dinámica de tres partidos por semana. A la lucha por el tercer puesto con el Sevilla sumó este viernes el duelo con el Madrid en semifinales de la Champions, pero Quique está convencido de que la plantilla del Atlético está confeccionada para aguantar el envite.

El Espanyol sacó un punto del Calderón en la primera vuelta, aunque ambos equipos han cambiado desde entonces. «Nosotros andábamos buscando nuestra identidad, éramos un equipo rocoso y no encajábamos», analizó Quique. La mutación ha sido aún mayor en los colchoneros, que hace meses desterraron la idea de llevar la batuta. «Han recuperado su estilo más duro, más fuerte en defensa. Somos parecidos, dos equipos que confían en lo que hacen», resume el expreparador rojiblanco.

El míster apeló al factor Cornellà. «Se está generando una conexión. Me gustaría que fuera mayor, como la afluencia, pero últimamente se está jugando con una energía muy alta». En ese sentido, se impuso como reto para los próximos años «que un estadio tan bonito tenga vida propia y abrume al rival».

LIBRO DE RELATOS

Un día después del homenaje a José Emilio Santamaría y minutos después de presentarse el libro de relatos Històries en blanc-i-blau, en el que participan los redactores de EL PERIÓDICO Juan Terrats Raúl Paniagua y cuyo emotivo epílogo lleva la firma del técnico, Quique destacó que actos así «hacen que las entidades sean respetadas y crezcan. Al final todos estamos de paso y el club queda».

0 Comentarios