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Pulso de dos equipos de leyenda

«Este Barça es mejor equipo que el 'dream team'» «Con la Champions, la temporada sería perfecta»

ROGER PASCUAL
BARCELONA

Nikola Karabatic y Enric Masip. Los líderes de los dos dream team azulgranas de balonmano. El Barça actual puede conseguir este fin de semana el pleno de títulos, algo que solo ocurrió una vez en la historia del club: en la temporada 1999-2000, en la que el dream team ganó los siete títulos. Los azulgranas, que este curso ya han celebrado cinco (la Super Globe, la Supercopa de España, la Copa Asobal, la Copa del Rey y la Liga), buscarán meterse hoy en la final de la Champions para luchar por la novena del club. Después de que el Kiel y el Veszprem húngaro levanten el telón de la final four de Colonia, los hombres de Xavi Pascual -que solo han cedido dos derrotas y un empate en toda la temporada- deberán deshacerse al Flensburg alemán en la segunda semifinal (18.00 h, TV-3).

-¿Qué equipo era mejor?

-El suyo (Al unísono y entre risas)

ENRIC MASIPSEmD El equipo de hoy es superior en varios aspectos. A nivel físico, el balonmano ha evolucionado mucho y este equipo ha conseguido una cosa muy difícil: no solo está repleto de estrellas, muy buenos individualmente, sino que es un muy buen equipo, una mezcla acojonante. Niko y Lazarov han mejorado aún más lo que ya había, un gran equipo con un buen sistema de juego y, sobre todo, defensivo.

NIKOLA KARABATICSEmD Ellos ganaron cinco Champions seguidas, un récord que no creo que nadie vaya a superar. Este es mi primer año aquí, pero desde hace años (2011) este equipo no la gana. Solo por eso no podemos compararnos con ellos. Nosotros tenemos buenos jugadores pero jugamos bien colectivamente; lo mismo que el dream team, que tenía estrellas en cada puesto pero funcionaban como equipo y eso se notaba en el campo.

-¿En qué era mejor ese equipo que este y a la inversa?

E.M.SEmD  El dream team era superior en el pivote, pero tenía menos lanzamiento exterior. Tenía una defensa muy agresiva y una gran portería con Thomas Svensson, el mejor portero de la historia, y Barrufet, una pareja espectacular como Saric y Sterbik. Los extremos y pivote marcaban un poquito más de diferencia pero este equipo es brutal, con más uno contra uno en la primera línea.

-¿Qué pensaba Niko cuando veia aquel equipo?

N. K.SEmD De pequeño veía los partidos del Barça de Enric y soñaba con poder jugar en un equipo así, con estrellas de ese nivel. Era un equipo mágico que me motivó a hacer lo que hago hoy. Transmitía la pasión por el balonmano, que es lo que necesita este deporte para enganchar a los niños. Fue un honor jugar contra ellos en la Lliga dels Pirineus en el 2002.

E.M.SEmD Y nos ganasteis.

N. K.SEmD Algunos del dream team se habían ido pero Barru, Enric y otros seguían. Para un chaval de 18 años era la hostia. Me fijaba mucho en Enric, en sus pases de espalda a Xepkin, y le intentaba copiar.

-¿Y le salían?

N. K.SEmD Sí, sí.

E. M.— No es tan difícil. Solo necesitas un tío tan grande como Andrei.

-Más allá del talento, una de las claves de sus dos equipos es tener a jugadores que se dejan la piel y contagien al resto.

N. K.SEmDCuando no solo en cada partido, sino en cualquier entrenamiento o sesión de pesas, los jugadores con más experiencia están al 200% todo el equipo sube el nivel de motivación y todo el mundo comprende que para ganar hay que dejarse todo el cuerpo y alma. En ese sentido es muy importante la relación con el entrenador. No es fácil entrenar a tantas estrellas, hay que poner el nivel de exigencia y disciplina.

E. M.SEmD La mentalidad es la clave: si son profesionales pueden divertirse porque son jóvenes y tienen edad para hacerlo pero saben cuál es su obligación. Si los más importantes tienen claro eso es más fácil que los otros se suban a caballo ganador.

-Y que el entrenador encuentre el equilibrio entre el estilo dictatorial y la autogestión del vestuario.

E. M.SEmD Creo absolutamente en un técnico con capacidad de gestión inteligente: ni dictatorial, porque solo sirve si no hay competencia, ni autogestión, porque dependes demasiado de los jugadores, como ha pasado este año con el fútbol. Pasqui es un acierto, porque no es dictatorial pero tampoco blando. La gente le respeta, sabe que hay un camino que da victorias. El mejor ejemplo es cómo los jugadores se han tomado este año todas las competiciones.

N. K.SEmD Pasqui sabe cuándo tiene que ponerse serio y cuándo podemos estar más relajados. Esta cohesión del equipo solo se logra si hay buena armonía entre jugadores y técnicos.

-Son dos de los jugadores con más carácter competitivo que han pasado por este club. ¿Como se conserva ese hambre tras tantos títulos?

N. K.SEmD Lo tienes de pequeño, no se puede aprender ni te lo puede decir un entrenador. Lo tienes desde la cuna y eso no te deja nunca.

E. M.SEmD Sí, es innato. Niko mamó  el balonmano desde la cuna porque su padre también jugaba y aprendió que para llegar a su objetivo tenía que dejarse la vida. Se lleva en la sangre. Por eso siempre tuve claro que Karabatic era una prioridad para el Barça, no solo por calidad sino por mentalidad e intensidad tanto en ataque como en defensa. Es una suerte tener a un jugador que hace del trabajo su manera de vivir y que con una mirada es capaz de transmitir.

-Niko ha conseguido conectar con el público, se ha metido al Palau en el bolsillo enseguida.

N. K.SEmD Es mi manera de jugar y vivir el balonmano: aquí en Barcelona la gente comprende muy bien el balonmano y el deporte en general. Y saben ver la gente que lo deja todo en el campo y quiere ganar, por eso me he integrado tan bien.

-Pese a que la ha ganado con el Kiel y el Montpellier, su gran objetivo es ganar la Champions con el Barça.

N. K.— No quiero pensar en eso, solo centrarme en las semifinales con el Flensburg. Al llegar al Barça sabía que la Liga iba a ser mas flojita que antes. Hemos podido ganar todos los partidos en Liga y títulos que me faltaban, pero no hay nada por encima de la Champions, que casi te da más gusto que los títulos con la selección porque la ganas con tus compañeros, tu club y la ciudad donde vives. Para mí es muy importante porque hace muchos años que no la gano.

E. M.SEmD Pues ya toca.

-¿Si ganan la Champions sería su mejor temporada?

N. K.SEmD Habiendo ganando el Europeo con la selección, cerrar con la Champions el pleno de títulos con el Barça sería la temporada perfecta.

-¿Tienen la sensación de que jugar en Alemania ante un equipo alemán es partir con 5 goles de desventaja?

N. K.SEmD Cinco quizá no, pero dos quizá sí. Lo sabemos y estaremos preparados. Antes, cuando la Champions se jugaba a doble partido, ganaba el mejor; ahora, con el formato de final four, puede ganar cualquiera.

E. M.SEmD A veces pesan determinadas cosas en el ambiente, pero si tú estás bien lo normal es que ganes.

-Será la primera final four para Karabatic. ¿Cuál es la clave?

E. M.SEmD Rotar mucho para que los jugadores clave lleguen en las mejores condiciones físicas. Con el peligro de que si no ganas el primero ya no sirve. Tendría que haber un día de descanso, como en el baloncesto.

N. K.SEmD Al ver la final four por la tele pensaba: «Joder, ¿cómo puede ser que te juegues en dos días los dos partidos más importantes de la temporada?». En un partido de balonmano hay más contacto físico que en el básquet. Por eso tendrá más ventaja en la final el equipo que deje menos energía en semis. Con el Kiel jugábamos la final four de la Copa y era durísimo: acabas el domingo muerto y el lunes sigues muerto.

E. M.SEmD Es un tema económico. ¿Se mira lo económico o el espectáculo?

N. K.SEmD Ya sabemos que en nuestro deporte el tema económico es más importante que la salud de los jugadores. Tenemos que jugar al mejor nivel. La clave será la defensa. Si jugamos como contra el Rhein Neckar Löwen en casa será muy difícil ganarnos. La gente que no conoce bien el balonmano piensa que todo es el ataque, pero la clave es la defensa. El ataque gana partidos, pero la defensa te da títulos.

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