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UNA ENTIDAD DE CIUTAT VELLA

Una asociación ayuda a las mujeres marroquís en Ciutat Vella

La única asociación de mujeres marroquís arropa a las recién llegadas con clases de idiomas para fomentar su independencia

BEATRIZ PÉREZ

En el Día del Profeta 8Chati habla a varias mujeres de la Associació de Dones Marroquines a Catalunya.

Chati habla a varias mujeres de la Associació de Dones Marroquines a Catalunya. / JORDI COTRINA (JORDI COTRINA)

Que la mujer marroquí "salga a la luz y hable". Este el objetivo de la Associació de Dones Marroquines a Catalunya (Nou de la Rambla, 43), que nació en febrero del 2016 y que preside Faouzia Chati. Esta mujer llegó a Barcelona en 1989 y sus hijas, de 21 y 22 años, nacieron aquí. "La mujer marroquí solo va de la casa al colegio y del colegio al mercado. Nunca sale de ahí", critica Chati. "Hace poco fuimos de excursión a Les Planes y algunas preguntaron si eso era España", menciona como ejemplo.

Por eso se lanzó a crear esta entidad, "la primera, y de momento única, asociación de mujeres marroquís en Barcelona", cuenta con orgullo. Todavía se encuentran a la espera de que el ayuntamiento les ceda un local para realizar sus actividades y por eso de momento trabajan en una sala del centro cívico Drassanes.

El trabajo de la asociación se centra en impartir clases de árabe, castellano y catalán a las mujeres marroquís que lo deseen. "También damos cursos de cocina. Pero de cocina catalana y española", matiza Chati. "Sabiendo el idioma y conociendo los platos de aquí tienen más posibilidades de encontrar trabajo sin depender solo del marido". Se reúnen de lunes a viernes, entre las 17.00 y 20.00 horas.

Contra los roles

Chati reivindica que el Islam no es machista, pero que las interpretaciones (equivocadas, a su juicio) que a menudo se hacen del Corán contribuyen a la perpetuación de los roles de género. "El Corán todo el rato se refiere a los musulmanes y las musulmanas", relata. Y reconoce que, en alguna ocasión, ha ido directamente a hablar con el marido de alguna mujer marroquí para convencerle de que le diera permiso para unirse a la asociación. "Y lo conseguí", cuenta con satisfacción.

Chati también se muestra muy afectada por los atentados terroristas en la Rambla y Cambrils del 17 de agosto. "Yo estaba en Marruecos y se me cayó la cara de vergüenza. Si esa gente leyera un solo párrafo del Corán, se daría cuenta de que Dios no quiere esto. El Corán dice que matar a una persona es matar a toda la humanidad", reivindica.

Según Chati, el autodenominado Estado Islámico afirma que libra una "guerra santa" cuando, en realidad, libra una "guerra" a secas. "Vergüenza total", asevera.

Día del Profeta

El pasado 1 de diciembre la entidad celebró el Día del Profeta Muhammad. "Es algo parecido a las Navidades, con canciones religiosas y charlas sobre el islam", aclara Chati. Algunas de las mujeres de la asociación acudieron con comida típica marroquí hecha por ellas. Y no faltó tampoco el té. Una de las que allí estaban era Hassana, con su hija. Ella forma parte de la entidad porque le interesa aprender a escribir árabe. "Sabía hablar, pero no escribir", explica. Hace un año que forma parte de la entidad y, en general, hace una valoración "muy buena" de la misma.

En parte, la sensación que impera entre este grupo de mujeres es de familiaridad. "Hoy me he traído a la niña porque no tengo donde dejarla -cuenta Hassana, que lleva 19 años viviendo en Barcelona-. Mi hija es catalana y esta ciudad me encanta".

El valor de la Associació de Dones Marroquines a Catalunya, ubicada en el Raval e impulsada por Faouzia Chati radica, precisamente, en su independencia. Si bien existen muchas entidades que ayudan a mujeres extranjeras, no hay tantas creadas y conformadas únicamente por mujeres de fuera que se ayudan entre sí.

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