Vaya por delante mi admiración por el señor Vargas Llosa: he disfrutado como lector de sus novelas y ensayos. No comprendo que tilde de catástrofe una supuesta independencia de Catalunya. El pueblo catalán solo quiere preservar su identidad, su patrimonio cultural, su esfuerzo y sobre todo su lengua. Como sabe, en su Perú natal se hablaban muchas lenguas autóctonas antiquísimas antes de la llegada de los españoles, algunas de las cuales, como el quechua, sufren una discriminación linguística atroz que las llevará a la desaparición total. En Catalunya esto no sucederá, no lo permitiremos. Las lenguas son la base y el pilar de las culturas. Usted vivió durante cinco años en Barcelona y debería saberlo. Deseo que siga usted escribiendo grandes obras en castellano para mi deleite y el de millones de lectores, y que, si tiene posibilidad, defienda con pasión y orgullo esas lenguas moribundas de su Perú natal. De su nación. Quizás de este modo sus opiniones respecto a Catalunya gozarán de mayor autoridad y serán más respetadas, si cabe, por los catalanes.