La estación de trenes de cercanías de Renfe de Caldes d'Estrac (Caldetes) es, tras su reciente remodelación, un claro ejemplo de cómo se hacen obras sin ningún tipo de criterio: se ha conseguido empeorar la estación. Antes, cuando se llegaba a la estación con un tren dirección Girona, para salir a la playa había que acceder a la calle por una puerta ubicada en el mismo andén, y si se quería ir en dirección contraria había que bajar unas escaleras que conducían a un túnel que pasaba bajo las vías. Ahora, la puerta de acceso está cerrada, y debido a esto muchos saltan la valla que impide llegar a la calle colgándose de un poste, por lo que durante unos segundos quedan sobre las vías con el convoy que está partiendo o a punto de hacerlo. Los que no tienen tanta prisa deben bajar a un túnel que, en lugar de conducir a las dos calles paralelas a las vías del tren, te deja en el andén de enfrente, por lo que debes andar 30 o 50 metros, atravesar el edificio de la estación, salir a la calle e ir a un segundo túnel, que te deja en la calle que va a la playa. Felicidades a ADIF, a Renfe y al Ayuntamiento de Caldes d¿Estrac por tamaña incompetencia.