Leo con preocupación que en 21 meses han abandonado España cerca de un millón de personas y que, en lo que va de año, más de 55.000 españoles se han ido del Estado para buscar trabajo en otros. Hemos pasado de ser receptores de emigración a convertirnos en un país de emigrantes. En numerosas ocasiones mis padres me han hablado de los años 60 y 70, cuando muchos españoles emigraron, sobre todo a Alemania, en busca de trabajos poco cualificados. Ahora no es el personal no cualificado el que tiene que marcharse, sino, muchas veces, los altamente formados. ¿Qué pasa con la inversión que el Estado ha tenido que hacer para dar esa formación? ¿Por qué no empiezan a diseñar e implementar políticas de empleo que haga que estos titulados no tengan que abandonar España? ¿No es eso una manera de malgastar dinero público? Tengo 21 años, y si los responsables se ponen manos a la obra, con un poco de suerte yo no seré una de las que se sumará a los 55.000 de este año.
Si quiere debatir sobre este tema, escríbanos a cartalector@elperiodico.com