Soy una profesora en paro, así que decidí que, en vez esperar a que el Departament d¿Ensenyament me llamara, podía continuar estudiando. Cumplo los requisitos para beneficiarme de una beca del Ministerio de Educación: cobro tan poco que el Estado considera que no puedo pagar mi formación y me ayuda. Pero como ya tengo una titulación universitaria, automáticamente dejo de tener derecho a dicha beca. Además, debo pagar el precio más alto más un coeficiente del 1,4 por ser licenciada. En total, esto supone 50,08 euros por crédito, así que, de matricularme, el primer año me costaría 3.005 euros, cantidad que no puedo pagar. Tampoco puedo matricularme de la mitad de las asignaturas porque no estoy trabajando, así que tendré que esperar en casa a que haya una sustitución. No quiero estar en el paro y quisiera optar por seguir formándome, pero el Gobierno no me da opciones. Si no formamos a las nuevas generaciones para que reestructuren nuestra economía, vamos mal.