Mi hijo Pol, con síndrome de Down, va a la escuela Sagrat Cor Diputació de Barcelona. Estoy encantado. Es una auténtica escuela inclusiva a pesar de los pocos recursos de los que disponen las escuelas concertadas y públicas de este país. Esta, al igual que varias escuelas de Barcelona, recibía el apoyo y asesoramiento de una escuela especial de referencia, la escuela Niu. Ahora, el Departament d'Ensenyament ha decidido que esto ha terminado, aunque no por consecuencia de los famosos recortes. La escuela Niu seguirá teniendo el mismo profesorado pagado por el Departament -es concertada- pero no podrá hacer el asesoramiento y el apoyo a escuelas ordinarias como hasta ahora. Gravísimo. ¿Ahora que hay muchos niños y niñas con necesidades educativas especiales en la escuela ordinaria retiran el apoyo? La excusa no es económica. ¿Un cambio de modelo encubierto, quizá? Y, encima, reducción total o parcial de veladoras en las escuelas. Esto no tiene nombre. Señor Mas, señora Rigau: se está sobrepasando, con creces, la famosa línea roja.