El departamento de sanidad de los EEUU vincula la muerte de cinco personas en los últimos tres años a la bebida energética Monster Beverage, lo que ha provocado que sus acciones hayan caído hasta un 14%. La marca ha entrado en crisis por unas muertes de las que creo que no es máxima responsable. Yo no conocía a las víctimas, pero dudo de que su consumo fuese moderado. ¿Qué necesidad tenía un niño de 14 años de tomar repetidamente este tipo de bebida hasta sufrir una arritmia? Todos sabemos que las bebidas energéticas son una bomba para el cuerpo y que se tienen que consumir con responsabilidad (su envase ya lo indica). Lo preocupante es que la gente no está concienciada de ello. Los excesos, sea en lo que sea, siempre son malos, así que ¿quién es realmente el responsable? Parece que siempre hay que buscarlo y que a veces, como en este caso, no pueda ser la propia víctima sino la empresa que comercializa el producto.
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