Soy de Vinaròs, y leo con preocupación estos días declaraciones en las que se mezcla la política (la independencia de Catalunya) con el Barça. Rosell no está apartando a la institución de esta polémica, y deberíamos plantearnos que ser del Barça es, entre otras cosas, un sentimiento. En Vinaròs la mayoría somos del Barça, se ve TV-3, nos encanta el 'Crackòvia'... ¿Acaso somos peores que los de Alcanar (a los que, dicho sea de paso, nos unen muchas cosas)? ¿No tenemos una lengua propia (que es la misma)? ¿No sufrimos también la represión del franquismo? Meter al Barça en esta historia será una estupidez, ahora que, fuera de Catalunya, había conseguido ser un equipo querido (más que el Madrid) por su forma de jugar, los valores de la cantera, la selección, Messi, Iniesta... Es solo un equipo de fútbol. ¿Que representa a Catalunya? Pues, no. Representa además a todo aquel que, como yo, no vive en esa tierra (por poco) pero tiene un sentimiento irracional por un equipo que da muchas alegrías. Señor Rosell, hágase un favor y hágaselo a todos los culés del mundo: aparte al Barça de la política. Pero si quieren que sea solo de Catalunya, avisen, que 'me borraré'.