Mi educación no ha tenido nada mal, pero tal vez la desidia de algunos funcionarios que se creían profesores y educadores, unas instalaciones pobres y unas clases superpobladas nos hayan limitado las posibilidades y ahí es donde entra el 'y si'. ¿Y si hubiera ido a un colegio privado? ¿Tocaría algún instrumento? ¿Destacaría en algún deporte? Quiero remarcar la importancia de una educación de calidad al alcance de todos y no solo unos pocos. Todo lo que la educación pública nos ha aportado es mucho, pero también es mucho lo que queda fuera de nuestro alcance por no tener un gobierno que apueste abiertamente por ello. Con este sistema educativo es imposible la movilidad entre clases sociales y así es inalcanzable el progreso indefinido. No siempre pueden ser las mismas familias las poderosas, las que toman decisiones por los demás y las que establecen el orden mundial, porque su capacidad y su punto de vista es limitado, como el de todos. Una rotación aporta aire fresco y una visión diferente de cómo debe ser el mundo en que vivimos. Sin esa rotación estamos estancados y destinados a realizar los mismos errores que ahora se están cometiendo. Para aquellos que entre oleadas de recortes sociales olvidan la importancia de la educación, solo quiero recordar que una educación pública de calidad es la base para lograr una sociedad igualitaria, justa y comprometida que pueda llevarnos más lejos de lo que nosotros hemos logrado.