Llevamos muchos años luchando contra el machismo, intentando equilibrar los poderes de hombre y mujer con el fin de conseguir una sociedad igualitaria. Pero no nos damos cuenta de que la infravaloración de las mujeres se halla en las cosas más pequeñas, de que forma parte de nosotros. Solo hace falta abrir un periódico por la sección de deportes. ¿Cuántas noticias de deporte femenino encontramos? Muy pocas... o ninguna. ¿Por qué? ¿Es que no puede dar el mismo espectáculo que el masculino? Sí, y quedó demostrado en los Juegos Olímpicos de Londres. Pero parece que solo se escribe acerca de las mujeres cuando ganan algo; después son olvidadas. Un claro ejemplo es el de las jugadoras de la selección femenina de balonmano, que desde que ganaron la medalla de bronce en dichos Juegos no han vuelto a aparecer en los medios. ¿Y qué pasa en Catalunya con dicho deporte? El Esportiu Castelldefels Handbol juega en la primera división (División de Honor) y tampoco se habla de eso. Todas estas chicas son un gran ejemplo de superación: estudian, trabajan y, además, juegan al balonmano. Es más, muchas de ellas ni cobran por jugar. Desde este pequeño espacio pido apoyo para todo el deporte femenino, que ayuda a crecer a la historia deportiva de nuestro país pero del que, por desgracia, existe muy poca información. La excusa es siempre «que no interesa a la gente», pero ¿cómo se va a interesar el público si ni si quiera saben de su existencia? Es como el pez que se muerde la cola.