Ya somos griegos: estamos intervenidos por todas partes, nos suben los impuestos, nos bajan los salarios, y así creen que vamos a salir de la crisis. Los europeos solo quieren cobrar todo el dinero que nos han estado prestando los bancos comprando deuda pública española, y ahora tienen miedo de que no podamos hacer frente a los pagos; por eso la prima de riesgo está disparada. Supongamos que esto se encauza: que la prima de riesgo disminuye hasta límites sostenibles de 300 puntos básicos, y podemos pagar la deuda. Aún así, ¿como quedará el país? Será un solar desierto, con negocios cerrados porque nadie podrá comprar, la gente en el paro, pero el déficit fiscal estará en el 3%. Señores del Gobierno, el déficit se puede disminuir de dos formas: la forma fácil que es la que han elegido, subiendo los impuestos, o la difícil pero más eficaz, disminuyendo el gasto público. Jamás había visto tan mal al país, sobre todo por el estado de ánimo de los españoles, y todo ha venido por los excesos: aeropuertos, AVE, grandes obras, retratos... Los españoles cada vez somos más griegos.