Del hedonismo vivido durante el Gobierno del señor Zapatero hemos pasado a la pesadilla del batacazo semanal. El señor Rajoy alega haber recibido una herencia con un déficit envenenado. El anteproyecto de la ley de transparencia que aprobaron en el Congreso prevé la pena de inhabilitación de hasta diez años y una multa de prisión en caso de falseamiento de las cifras de déficit de una administración. Una vez entre en vigor la ley de transparencia, ¿será retroactiva? En caso afirmativo, serían infinitos los casos a investigar. La partitocracia se ha apoderado de todo el espacio público. Se han hecho leyes siempre favorables a los legisladores: el poder ha gozado de una impunidad exagerada, lo que ha provocado abusos de poder y ha anulado las iniciativas de la sociedad civil. Es imprescindible la creación de una ley electoral catalana con dos condiciones insoslayables: el candidato debe tener una formación adecuada al puesto que pretende y los mandatos deben ser limitados.