ÚLTIMA HORA Los alumnos que lo pidan podrán repetir el examen de matemáticas de selectividad que contenía un error
Hace unas semanas, EL PERIÓDICO explicaba la iniciativa del Ayuntamiento de Cornellà de dar publicidad al coste de sus equipamientos. Según el ayuntamiento, se trataba de dar a conocer cuánto pagan los usuarios y cuánto aporta la administración. Dejando a un lado que esta campaña supone un gasto añadido y cuestionable en los tiempos que corren, me gustaría destacar que quien paga los servicios públicos es, básicamente, la ciudadanía a través de sus impuestos. Tendría que quedar bien claro, porque parece que los sacrificios de la crisis los esté haciendo la Administración, cuando en realidad somos las personas, las familias o las empresas. Ahora, más que nunca, la transparencia es necesaria. El autobombo y el despilfarro de dinero público en campañas de publicidad institucional, no.