Desde las esferas políticas se empieza a criminalizar al movimiento 15-M. ¿Desde cuándo, en una sociedad democrática, crear conciencia es un delito? Estoy de acuerdo con que en la huelga general se quemaron contenedores en la ciudad de Barcelona, pero ¿es esto suficiente para recortar derechos fundamentales de nuestra Constitución como el derecho de manifestación, de concentración, de no discriminación, de igualdad ante la ley? Aquellos que velan por nuestro 'bienestar' nos están situando en un punto de inflexión peligroso. Mientras que hay políticos y demás mandamases que han cometido delitos y están en su casa, a la clase media (de momento) la ahogan con más y más medidas de austeridad, hasta que nos dejen anestesiados. Pero si protestamos, pensamos o nos movemos un poco más de la cuenta, nos muelen a palos o nos estigmatizam como antidemocráticos. Si las cúpulas del Estado utilizaran sus esfuerzos para vigilar a los de 'arriba', todos saldríamos ganando, y podríamos salir por fin de esta crisis.