Se acaba de hacer público que el Port de Barcelona costeará la mitad de las infraestructuras de conexiones para dar salida a las nuevas instalaciones del puerto, un coste previamente comprometido, no respetado y finalmente no ejecutado por el Gobierno de España. Una vez más, Catalunya debe espabilarse sola para seguir siendo competitiva, y se pone de manifiesto que no puede esperar ni colaboración ni lealtad del Estado español, algo que a nosotros se nos exige sin fisuras. ¿Qué dicen las patronales empresariales catalanas al respecto?¿Quiere la empresa catalana continuar en el marco de un Estado que penaliza sistemáticamente nuestra competitividad? El próximo 25-N los ciudadanos de Catalunya estamos llamados a las elecciones más importantes de nuestro país, y queremos saber de qué parte está la empresa catalana: ¿con una Catalunya de futuro fuerte, rica, moderna y competitiva o con una España decadente a quien ya nadie se cree en el extranjero, que no nos escucha ni nos respeta? La empresa catalana debe posicionarse públicamente. Los ciudadanos catalanes tenemos derecho a ello.
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