A mi edad es casi imposible encontrar trabajo, lo que me indigna y desmoraliza. Me parece razonable que si la persona desempleada no reúne las condiciones que pide la empresa no la acepten, pero porque sea mayor... Además, hoy en día una persona de 60 años aún tiene la capacidad para desarrollar su trabajo. Se habla mucho del paro juvenil y poco del de los que sobrepasan los 50 años. Entiendo que es triste y preocupante que los jóvenes, al acabar los estudios, no encuentren un puesto, pero aún lo es más cuando les ocurre a quienes tienen una familia ya formada. Crearla supone adquirir una serie de compromisos y obligaciones a los que no puedes hacer frente si estás en el paro, lo que crea problemas que se agravan cuando pasas a cobrar el subsidio. Y todo esto contando con que la otra persona trabaje; de no ser así, entonces se convierte en una tragedia en la que la única salvación que te queda son los padres y Cáritas. Es muy triste. Cuando se nos cita para una entrevista de trabajo y mostramos nuestro currículo, lo primero que miran es la fecha de nacimiento, y la respuesta es la de siempre: "Muchas gracias, pero no es el perfil que estamos buscando". Es desmoralizador, porque notas que poco a poco te van excluyendo de la sociedad. Creo que el trabajo se debería de brindar a la persona más necesitada, y por supuesto, con la capacidad para desarrollar el correspondiente trabajo. Además, las personas que cobran el subsidio tendrían que disfrutar de los mismos beneficios que los jubilados.