Las leyes aprobadas por el Parlament de Catalunya respecto al cine en catalán son papel mojado. La única alternativa que nos queda a los millones de catalanes que queremos oír cine en catalán es lo que programan las cadenas catalanas de televisión TV-3 y 8tv. La cadena del grupo Godó hace lo que puede, por lo que solo nos queda la cadena pública. Resulta, sin embargo, que TV-3 programa las películas fuera del horario normal (las 22 horas), sea porque antes programan espacios de instrucción higiénica, de aleccionamiento pseudoprogresista, o de divertimento 'poca-solta'. Pido, por tanto, a la nueva dirección que dedique uno de los cuatro canales a programar buen cine americano o europeo en catalán a las 22 horas, una buena hora para los ciudadanos que al día siguiente tenemos que ir a trabajar y pagar los déficits, entre otros, de TV-3. En el resto de los canales podrían continuar pasando las series, documentales y 'gracietas' que tanto furor parece que hacen, a las deshoras que más les complazcan.