Ya hace cinco años que estamos en una crisis financiera, con falta de ética y valores morales que comportan y alteran la convivencia en nuestra sociedad, y que rompen el equilibrio en las clases más desprotegidas. Somos un país pequeño, magnífico y con suficientes mecanismos para tirar adelante, barrer la porquería y luchar para salir de la crisis. La humanidad, desde su existencia, ha padecido crisis que le han hecho evolucionar. Me preocupa la herencia de país que dejaremos a nuestros hijos y nietos. ¿Dónde se encuentra nuestro país, Catalunya, dentro de este panorama? Tras años en los que la nación española ha estado ordeñando a Catalunya con el sonsonete de la unidad nacional e inquebrantable de todos los españoles, se ha dado cuenta de que la no aportación de Catalunya a la caja será un agravio importante para su economía. Y el Gobierno de Madrid pide la solidaridad fraternal de Catalunya hacia la España grande y libre. Tras tantos años de expolio, ahora se acuerdan de la fraternidad que ellos nunca han tenido. Señor Mas: demuestre que usted también es catalán y póngase el 11 de septiembre delante de su país. Deje de lado otras cuestiones políticas y tenga en cuenta nuestro futuro, porque en España no cabemos. Respeto, admiro y quiero a la cultura y a la gente de los países que nos rodean, pero también quiero tener los mismos derechos que los de cualquier país; sin interferencias en nuestra lengua y nuestras finanzas. ¿Es Catalunya una colonia española?