El 28 de marzo pasé en bicicleta un semáforo en ámbar, en la calle de Llull de Barcelona, donde no hay carril bici. Dos guardias urbano en moto, que venían por la calle perpendicular (es decir, que no pudieron ver el semáforo), me pusieron una multa por pasar en rojo. Si una bici pasa un semáforo en ámbar porque el tiempo para salvar el cruce es insuficiente para la velocidad de dicho vehículo, ¿quién se hace responsable? Ayer me llegó la multa: 200 euros. Creo que es la multa para vehículos motorizados. Además de las incoherencias de la semaforización de Barcelona en relación a la bicicleta, multan igual a una bicicleta aunque no cause los mismos daños. ¿No parece exagerado? Según la prensa, el ayuntamiento hace campaña para que los ciclistas respeten más el código de tráfico a base de multas, una política muy poco estimulante para este medio de transporte que no hace ruido, no molesta, no contamina y no usa combustible. Creo que los ciclistas se merecen una estatua, no multas de 200 euros.