El 'conseller' de Agricultura ha agradecido la colaboración de los agricultores en las tareas de control del fuego del Alt Empordà. Los del sector agrario somos los que mejor gestionamos el territorio, por no decir los únicos. Aparte de la limpieza que hacemos de caminos rurales y zonas boscosas cercanas a los campos, los mismos cultivos a menudo hacen de cortafuegos, como ha pasado estos días con las viñas. Los cortafuegos agrícolas son más baratos y eficaces que los convencionales, y además no erosionan el suelo y se integran en el paisaje. Los payeses también podemos hacer mucho para evitar que el fuego se propague, porque disponemos de maquinaria específica para labrar los perímetros del bosque y los campos de cultivo. Por eso, siempre hemos colaborado con los bomberos en la extinción de incendios forestales. Mientras tanto, desde Bruselas se promocionan prácticas agrarias respetuosas con el medio ambiente, pero que, con los veranos tan secos que vivimos aquí, pueden convertir el territorio en un polvorín. Desde la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya insistimos en que una correcta gestión agraria del territorio mejora considerablemente los resultados de la gestión forestal. Por desgracia, cada vez hay menos agricultores, y los que quedamos estamos cada vez más atados de manos por decisiones de Europa que no tienen en cuenta ni la particularidad de la pagesia catalana ni la de los bosques mediterráneos. Por eso, pedimos soluciones sostenibles y viables tanto para el medio ambiente como para el futuro de una actividad agraria rentable.