¿Es el BCE un buen banco central? Es la gran pregunta, pese a que Draghi hayA afirmado que comprará deuda de los países que lo pidan. Esta decisión llega tarde: tras la anterior cita del Eurogrupo no se compraron bonos de España e Italia y sus primas de riesgo se dispararon como nunca. La decisión de intervenir es la lógica, pero no hay que olvidar cuestiones importantes, como las diferencias y similitudes con la actuación del periodo otoño 2011-primavera 2012 por valor de 22.000 millones para facilitar la difícil financiación del Tesoro, que obligó a Zapatero a permitir la concatenación de contratos temporales hasta 2014, que los contratos formativos tuvieran una retribución de 450 euros y la más polémica: la reforma de la Constitución para establecer un tope al déficit. Las condiciones fueron duras, pero deduzco que esta intervención será mucho más dura que la anterior. Se habla de bajar las pensiones, pero no de combatir el fraude y la corrupción en la esfera política, ni de subir impuestos a las grandes empresas o reducir la grasa de la alta administración. Rajoy dijo en su comparecencia con Merkel que tiene que estudiar las condicionalidades del rescate. No solo porque quizá espere a las elecciones vascas y gallegas, sino para negociar unas condiciones lo menos adversas posibles para una ciudadanía harta de recortes, de un Ejecutivo que prometió lo contrario de lo que hace y de un BCE que tiene secuestrada las decisiones soberanas de los países periféricos. Algo criticable porque esta institución no rinde cuentas al Parlamento Europeo, pero sobre todo porque está invadida por una forma de pensar ultraliberal, depende en exceso del Bundesbank y ha optado por una política keynesiana de crecimiento de su demanda interna. Pero no nos queda más remedio que depender de él: no podemos volver a la peseta. Solo puede haber arreglo con una salida keynesiana, a través de los países fuertes y sanos, como Alemania, Holanda o Finlandia. Esperemos que los recelos nacionales queden al margen y Europa avance de manera diferente a los últimos 15 años.