• Miércoles 26 julio 2017, 04:42 h

elPeriódico.com

Regístrate | Iniciar sesión

GESTIÓN CULTURAL

#Cultura: Las artes figurativas, silenciadas

Viernes, 15 de agosto del 2014 Jordi Pausas (París)

La exposición De Miró a Barcelona, primera entrega del ciclo Miró, Documents, se propone profundizar en diversos aspectos de su vida y obra. Tiene lugar en su fundación privada, que pervive financiada --como la Tàpies, igualmente privada--por la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona. Presenta diversos proyectos, algunos llevados a cabo, como el enorme mural del aeropuerto (1971), el mosaico en las Ramblas y el bibelot a escala gigantesca de la plaça del Escorxador. Según Rosa María Malet, directora de la fundación y comisaria de la exposición, "los cuatro proyectos responden a la misma voluntad de que el arte entrara de forma natural a ser parte de la vida cotidiana de aquella España gris de finales de los 60". En esos mismos años el ayuntamiento inauguró el celebrado Museu Picasso y el Museu Clarà --máximo escultor del Noucentisme-- y llevó a cabo la visualización de las murallas romanas y la musealización in situ de la ciudad romana que se halla en el subsuelo de la plaza del Rei. Pero paradójicamente, con la democracia ya consolidada, se sepultó el formidable hallazgo de la gran villa termal romana de la Sagrera y se liquidó el Museu Clarà pese a la firme oposición de las entidades culturales. Y con tal sutil, absurdo y oscuro proceder, los esoterismos abstractos de Miró y Tàpies --alabados hasta la saciedad-- han sustituido y silenciado oficialmente a las artes figurativas propias de la cultura occidental. El llamado arte contemporáneo --abstractos y derivados-- está financiado, promovido y publicitado por los inextricables intereses de la política. Pero son los ciudadanos los que pagan la cuenta.



Si quiere debatir sobre este tema, escríbanos aquí

EL PERIÓDICO publica opiniones, réplicas y sugerencias de interés general, respetuosas hacia las personas e instituciones. Las cartas enviadas podrán ser extractadas. Aun así, resulta imposible publicarlas todas. Para publicarlas, EL PERIÓDICO se reserva la posibilidad de pedir datos adicionales como DNI, domicilio y teléfono con el fin de contrastar su contenido y la identidad del autor. No se mantendrá correspondencia por correo electrónico ni se atenderán visitas o llamadas telefónicas sobre cartas o comentarios no publicados en cualquiera de los soportes de EL PERIÓDICO.
QUEJAS: Los lectores pueden expresar sus quejas al diario o bien al Consell de la Informació de Catalunya (CIC). Al CIC solo cuando consideren que se han vulnerado los principios recogidos en el Código Deontológico, por el tratamiento que dan los medios informativos sobre los diferentes temas. Pueden dirigirse al Consell de la Informació de Catalunya llamando al 93 317 19 20.