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Colau y Endesa libran una pugna por los impuestos

Una inspección detecta un impago de tres millones de una tasa que deben abonar las eléctricas

La compañía acepta un error de cálculo entre el 2011 y el 2015 pero rechaza otras deudas

CARLES COLS / BARCELONA

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La silueta de Barcelona, definidida por su iluminación nocturna. / PAOLO NESPOLI

El Ayuntamiento de Barcelona ha detectado una cadena de impagos a las arcas públicas municipales por parte de las compañías eléctricas que operan en la ciudad, tanto distruibuidoras (solo hay una, Endesa) como comercializadoras de energía, casi un centenar, de distintas dimensiones. Las cifras son millonarias. Por el momento, según ha podido saber EL PERIÓDICO, Endesa ha aceptado un error en el cálculo de las tasas que tenía que haber abonado entre los años 2011 y 2015 por valor de un millón de euros. Endesa ha satisfecho ya esa deuda. No la ha discutido. Fuentes de la compañía, que sitúan las suma en unos 860.000 euros, atribuyen la discrepancia a "puntos de suministro que en la base de datos de Endesa constaban como situados en municipios colindantes y en la del ayuntamiento, como en Barcelona",  

No ha sucedido lo mismo en otros dos casos: por una parte, los 300.000 euros de sanción que le ha impuesto el ayuntamiento por el impago y, por otra, 1,8 millones más también por impago de tasas pendientes. En estos dos últimos casos, Endesa ha ingresado las cantidades reclamadas, pero con disconformidad. Es decir, ha recurrido contra la decisión nada más realizar la transferencia bancaria. Las mismas fuentes de la eléctrica recuerdan que se trata de "cuotas con destino no específico", que la compañía recauda a través del recibo, pero que son para terceros, como la tasa para la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Es por ello que ha pagado las cantidades, tanto la liquidación propuesta como la sanción, pero las ha recurrido.   

El origen del conflicto es un impuesto poco conocido y regulado desde 1997, la llamada tasa por la utilización privativa de las empresas suministradoras. El nombre es aburrido, sí, pero es un texto crucial para los intereses municipales y el Tribunal Supremo lo aclaró en enero pasado. Establece que las empresas suministradoras (electricidad, gas, agua…) tienen que abonar a los ayuntamientos un 1,5% de sus ingresos brutos por municipio. El origen del problema es que hasta ahora se ha practicado la autoliquidación, es decir, cada empresa pagaba la tasa según sus propios cálculos. Son muchos los ayuntamientos que reclaman desde hace tiempo que el Ministerio de Industria haga públicas las cifras panorámicas de que dispone, lo que permitiría certificar si la suma de los pagos que se realizan a todos los ayuntamiento de España se corresponde con el 1,5% de los ingresos brutos de cada una de las empresas. La petición jamás ha obtenido respuesta.

Segundo pulso de Barcelona contra las eléctricas en solo medio año

El pulso entre Endesa y el Ayuntamiento de Barcelona sale a luz menos de medio año después de otro choque que tuvo lugar el pasado mes de febrero, cuando el gobierno municipal decidió introducir una cláusula sin precedentes para adjudicar el nuevo contrato de alumbrado público de la ciudad. Incluía medidas concretas contra la pobreza energética, una de las banderas de Ada Colau. El tribunal que arbitró ante la queja de Endesa y Gas Natural paralizó la adjudicación. El gobierno municipal no ganó la batalla adminsitrativa, pero sí que se apuntó una cierta victoria política, que completará a mediados del 2018 cuando el Ayuntamiento de Barcelona ponga en funcionamiento su propia comercializadora eléctrica, con la que pretende suministrar energía a todos los edificios municipales, alumbrar las calles y tener incluso unos 20.000 abonados particulares,

ALERTA EN MADRID

El actual equipo de gobierno decidió hace más de un año reforzar el cuerpo de inspección del área de Hacienda. El propósito era taponar de forma genérica cualquier tipo de fuga en el cobro de impuestos, pero de repente apareció en el horizonte una pista. Las autoridades municipales de Madrid habían detectado que las liquidaciones de las eléctricas no cuadraban. Se abrió así un proceso de investigación que ha durado un año. Se solicitó información a las empresas, se comprobaron los registros por pago de IVA y se pidió información a la Agencia Tributaria. 

En el caso de las empresas comercializadoras, el ayuntamiento está aún en plena fase de investigación, pero los primeros indicios, a veces obtenidos a partir de comportamientos irregulares en las facturaciones que declaran las empresas, invitan a sospechar casos similares al de Endesa.

LOS ARCANOS DE LA FACTURA

El motivo de las discrepancias entre las eléctricas y el Ayuntamiento de Barcelona es consecuencia de uno de aquellos apartados arcanos de las facturas que pagan los usuarios. Los conceptos consumo, potencia contratada y alquiler de los contadores son inequívocos. Pero un cuarto concepto, el de cuotas por destinos específicos, es una bolsa que engloba pagos por conceptos, por ejemplo, como la moratoria nuclear o los costes por insularidad, si es el caso. La discusión radica en que las empresas rechazan que se les compute como ingresos brutos unas cantidades que simplemente se limitan a canalizar hacia otro destino. Sin embargo, según las fuentes consultadas, hay sentencias vigentes en Galicia y Valencia que no dan la razón a las empresas.

Temas: Endesa Impuestos

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