Ir a contenido

El cierre de la Modelo revaloriza la Esquerra de l'Eixample

El vecindario afronta el cambio como una oportunidad de dinamización del entorno pero con miedo al riesgo de especulación

Los precios de inmuebles y comercios del entorno estaban por debajo del resto del barrio y ya han comenzado a equipararse

Helena López Patricia Castán

zentauroepp38699426 barcelona 1 de junio de 2017 gentrificaci de l esquerra d170602173318

Oficinas en alquiler junto a la cárcel Modelo, a pocos días de su cierre. / RICARD FADRIQUE

Las pancartas en los balcones de Entença, 151, vienen a ser un aviso para navegantes. El barrio plantará cara a cualquier intento de especulación que se traduzca en subidas disparatadas o expulsión de vecinos, a consecuencia de la revalorización que ya está suponiendo la desaparición de la cárcel Modelo. El adiós definitivo a ese equipamiento estigmatizado implica a partes iguales una oportunidad para revitalizar una zona de la Nova Esquerra del Eixample lastrada comercialmente y con déficit de servicios públicos y zonas verdes, y un riesgo de que inversores oportunistas colonicen la zona.  

Las posiciones en el entorno de la manzana de Rosselló, Nicaragua, Provença y Entença son variadas: Hay vecinos (propietarios) eufóricos porque saben que sus inmuebles subirán de valor automáticamente al perder de vista desde sus balcones los patios de la prisión; inquilinos temerosos de una aumento de los alquileres que les expulse del barrio; comerciantes encantados de que desaparezca el "estigma" carcelario y llegue un público nuevo y otros vendedores preocupados por la desaparición de clientes fieles del funcionariado de la Modelo... Y mucha expectación y preocupación sobre los nuevos intereses inmobiliarios que genere la zona.

El caso de Entença, 151, que avanzó este diario la pasada semana, lo vinculan en el barrio a la transformación urbanística que se avecina y al peligro de especulación sin escrúpulos. No obstante, hay al menos otras tres fincas en situación similar (un inversor compra el edificio y liquida los contratos de alquiler o indemniza para vaciarlos) a unas pocas manzanas y sin relación con la prisión. La vorágine inversora tras varios años de crisis inmobiliaria es una realidad en toda la ciudad y en especial en los distritos más céntricos. Solo que incentivos como la la desaparición de una prisión en plena trama urbana, pueden acentuar la dinñamica. 

Xavier Riu

ASOCIACIÓN DE VECINOS DEL BARRIO

Los vecinos tenemos que organizarnos y la Administración ha de poner todas las trabas a su alcance a la especulación

Las pancartas en el 151 de Entença son “una manera de marcar territorio. De que vean que no pueden llegar aquí y hacer lo que quieran”, señala Xavier Riu, vocal de Urbanismo de la asociación de vecinos de la Esquerra del Eixample, consciente del riesgo de morir de éxito (el éxito es el cierre de la Modelo tras décadas persiguiéndolo). “Hemos aprendido de experiencias anteriores. Ya pasó algo similar durante la Transición, con el antiguo matadero, cuando conseguimos que se trasformara en el parque de Joan Miró”, subraya, conscientes de que el futuro plantea una responsabilidad compartida.

"Por un lado, los vecinos tenemos que organizarnos, y ya lo estamos haciendo; por el otro, está la Administración, que también tiene que hacer su trabajo para ponerles todas las trabas -a los especuladores- a su alcance”, prosigue. El veterano activista es la bisagra entre los movimientos vecinales clásicos -la asociación de vecinos- y los nuevos, que combaten la gentrificación, formalizados recientemente como Xarxa d’Habitatge de l’Esquerra de l’Eixample.

Las celdas darán paso a un gran parque y varios equipamientos, en pleno centro de la ciudad. “Nos hemos propuesto acabar con los desalojos invisibles, las familias expulsadas del barrio por no poder afrontar la subida del alquiler o sin siquiera esa posibilidad. Ir visibilizando casos y crear una red de acompañamiento y denuncia. El caso de Leiva, 37, en Hostafrancs, que el ayuntamiento ha comprado para evitar que un fondo inversor expulsara a los vecinos demuestra que luchando se consiguen cosas”, explica Àlex Juanmartí, de la Xarxa.

LAS POSIBILIDADES

En Fincas Jurídic, en Provença, explican que la reactivación se empieza a notar en el mercado inmobiliario. "Los vecinos que quieren vender creen que por fin ha llegado el momento y se ve más interés por en la zona", cuentan. Antes había poco movimiento, los residentes de siempre estaban acostumbrados a la tranquilidad de la manzana y satisfechos en su barrio, pero costaba que llegara gente nueva y se acostumbrará al trasiego policial.

El director de Análisis e Informes del Grupo Tecnocasa ve evidente que la desaparición de la prisión, con las "reticencias" que provocaba, ayudará a "atraer la demanda". Y enfatiza también que hasta ahora era el área con mejores precios de la Nova Esquerra de l'Eixample.

Desde el flanco comercial, crece el rumor de que hay empresas "comprando locales para luego alquilarlos o venderlos caros". Pero en la mayoria de tiendas en activo, consultadas por este diario, no han recibido ofertas ni amenazas de incremento de rentas de momento. El presidente del eje Nou Eixample, Sergio Moral, asume que los precios están subiendo para las viviendas (también en todo el distrito) y que los locales se están revalorizando, pero no por encima de barrios vecinos. "Esta zona estaba por debajo de mercado, no solo por la cárcel sino por las obras del túnel del AVE por Provença (cerraron más de 20 negocios)", además de las mejoras pendientes en el entorno de la estación de Sants, a pocos metros.

Lázaro Cubero

director de análisis de tecnocasa

La desaparición de la cárcel ayudará atraer la demanda. Hasta ahora era la zona con mejores precios de la Nova Esquerra de l'Eixample

Un local en el perímetro de la cárcel podía costar "un tercio que tres calles más arriba" y, a su juicio, ahora se producirá una homogeneización de la oferta. No está claro si en sintonía con el resto de la Nova Esquerra del Eixample o de Les Corts. Pero atrás queda un "estigma" que hacía que, por ejemplo, muchos comercios no abrieran el sábado por la tarde por "el ambiente" que se generaba en horarios punta de visita de algunos condenados, apuntan algunos comerciantes.

El presidente de la Fundació Barcelona Comerç, Salva Vendrell, añade que "hará falta tiempo para la dinamización" porque el espacio es amplio y las obras largas siempre perjudican al comercio. "A medio plazo será un revulsivo y puede haber especulación, pero no lo compararía con el caso de Sant Antoni", donde sí habrá un reclamo de ciudad, frente a los equipamientos de barrio previstos en este caso.

En toda la manzana se leen carteles de traspaso de locales vacíos o bares malogrados. En especial en el tramo de Provença, donde han aterrizado algunos negocios rumanos en los últimos años. En Rosselló, los operarios se afanan en adecentar un gran local en una finca de Núñez y Navarro, anunciado a casi 2.500 euros al mes en idealista (300 metros cuadrados), aunque el precio por metro cuadrado está por debajo de la media del barrio. En Entença Provença por 200 metros piden 1.800, y a unos pasos por 100 se solicitan 500 euros. Mención especial merece una casa unifamiliar en Rosselló, a la venta por 1,5 millones, pero sin comprador durante años. ¿Habrá llegado su momento? 

El futuro

¿Qué se abrirá paso tras la caída de los muros de la vieja prisión? En el plan del aprobado en el 2009 se hablaba de tres ejes: zona verde, equipamientos y un espacio de memoria. Quedó fuera del debate la reserva para uso terciario de la calle de Nicaragua, ya que en el convenio anterior esos terrenos pertenecían aún a la Generalitat. Con la nueva firma esos terrenos han pasado también a manos municipales, de modo que pasarán a debatirse en el nuevo proceso participativo que se abrirá a nivel de toda la ciudad. Pero el presidente de  la asociación de vecinos, Toni Colomina, pide que el debate no se eternice: “Ninguno de los equipamientos consensuados en el 2009 para el espacio se han hecho; el plan no ha perdido vigencia”, resume.

0 Comentarios