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FÚTBOL CON CONCIENCIA DE CLASE

El mejor fútbol del mundo

Seis heroicos clubs de Nou Barris consiguen la gestión de sus peleados campos

El Alzamora, el Racing Vallbona y el Montañesa son tres ejemplos del deporte de barrio

Helena López

Campo del CF Montañesa, en la Via Júlia, a principios de los años 70.  / ARXIU HISTÒRIC DE ROQUETES, NOU BARRIS

Reportaje futbol base CF Alzamora
Montañesa CF
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Racing Vallbona

Barcelona

Quizá bajo los adoquines parisinos no había arena de playa; pero bajo el césped del campo de Porta seguro que aún queda algo del polvo de los antiguos terrenos de la Renfe que los vecinos ‘tomaron’ y convirtieron en lo que con el tiempo sería su estadio. Corría el año 1977 y un grupo de socios del Alzamora Club de Futbol y miembros de la asociación de vecinos de Porta -en muchos casos, los mismos, que militaban en ambos terrenos-, decidieron que si querían un campo para que los chavales del barrio jugaran al fútbol - hasta el momento jugaban realquilados en el vecino campo de la Damm- y tenían allí mismo un solar abandonado estaba muy claro lo que tenían que hacer. Y lo hicieron. Aplastante lógica Nou Barris.

"Fue todo un espectáculo de amor propio y eficacia la transformación de un terreno de juego lleno de vigas, madera y hormigón destruido en el complejo que actualmente utilizan más de 500 niños de colegios del barrio". Así describía la prensa del momento la gesta de los vecinos de Porta; junto a una fotografía en blanco y negro de tres hombres descamisados -era verano- y sonrientes, orgullosos, arrastrando por el terreno de juego en construcción una carretilla de obra.

"Somos un elemento vertebrador del eje deportivo y social del barrio", explica Josep V. Madolell, quien, cuando inauguraron el campo, en agosto de 1979, era el capitán de su equipo. "Jugamos contra el Piferrer, el otro equipo del barrio, y ganamos dos a cero", recuerda. 

"Fue todo un especátulo de amor propio y eficacia". Así describía la prensa de la época la épica construcción de los campos por parte de jugadores y directiva

Si la historia de Madolell no puede entenderse sin la del Alzamora, que explica a su vez parte importante de la del barrio de Porta, la de José Palomo está igual de íntimamente ligada a la del Rácing Vallbona. "Soy el socio número cinco, y mi padre, el dos", explica Palomo. Su actual campo fue construido en 1975 -10 años después del nacimiento del club-, pero no lograron el césped artificial hasta el 2014. "Fue muy duro. Llegó un momento en que nadie quería venir a jugar en un campo de tierra", narra.

EL ÚNICO EQUIPAMIENTO DEL BARRIO

"En el 2007 el campo estuvo a punto de cerrar. Nadie se quería hacer cargo. Pero una tarde nos reunimos en el vestuario unos cuantos vecinos del barrio. Teníamos que hacer algo. Este es el único equipamiento que tenemos en Vallbona, no lo podíamos dejar morir", se emociona Palomo, quien entró en esa reunión como socio y vecino implicado y salió como presidente. "Mi mujer tuvo un papel muy importante. Fue la autora del eslogan ‘Fem club, fem barri’”, señala. Laura Escuder siempre estaba allí. Los domingos, después del partido, sorteaba cosas para los niños. Cuando murió, los más pequeños le hicieron una pancarta en la que se leía: "Sin ti no habría sido posible". Mensaje que, obviamente, iba mucho más allá del césped por el que tanto batalló.

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ARCHIVO

Pancarta de los alevines del Racing Vallbona en homenaje a Laura Escuder.

La añorada Laura Escuder creó el eslogan 'Fem club, fem barri' y dedicó su vida a que el Racing Vallbona fuera el club que es hoy 

"Aquí [este 'aquí' puede leerse como en el Rácing Vallbona, como en el barrio de Vallbona o como en todo Nou Barris] todo lo hemos conseguido a base de lucha. Ahora tenemos cinco equipos, tres de niños y dos de adultos; y nuestro objetivo esta temporada es crecer", concluye el entregado presidente de la entidad, enfermo de esclerósis múltiple y ejemplo de superación mucho más allá del balón.

Con sus escasos recursos y, sobre todo, con su gallardía, el equipo insignia del Vallbona esta temporada ha ascendido a tercera catalana. Su segundo ascenso en dos años.

Nou Barris acaba de firmar un convenio con seis clubs que da cobertura legal a la autogestión por parte de los equipos de las instalaciones municipales

Además de ser dos referentes del fútbol de barrio de Nou Barris, el Alzamora y el Racing Vallbona tienen algo más en común. Ambos acaban de firmar un convenio con el ayuntamiento, junto a otros cuatro clubs deportivos de Nou Barris, que da a los clubs de fútbol la gestión de los campos municipales. “Nou Barris clama autogestión, y para nosotros es muy importante poner en valor el papel cohesionador, integrador, socializador y promotor de la igualdad del deporte. Los clubs son un referente de acción comunitaria en los barrios”, expone Janet Sanz, concejala del distrito, quien subraya que estos convenios “responden a una prioridad política de impulsar y mejorar la gestión cívica de los equipamientos de proximidad”.

La cuestión de la gestión del campo no es algo baladí para el Alzamora, que pasó los últimos cuatro años luchando por recuperarla. “Después de toda la vida llevándola nosotros, en el 2011 nos quitaron la gestión para dársela a una multinacional. Nosotros hemos apostado siempre por el futbol social, ellos por el negocio, y el ayuntamiento de entonces [CiU] prefirió darles el campo a ellos”, cuenta Madolell. Ellos son la Fundación Marcet, escuela de fútbol presente en 28 países que ha formado a más de un millón de jugadores, en confrontación con el Alzamora, un club de barrio que se reivindica como tal.

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Saque inicial en un partido del Alzamora en los años 60, cuando jugaban en el campo de la Damm.

Pero, como a veces pasa en Nou BarrisDavid venció a Goliat y, tras cuatro años de lucha y un cambio de gobierno -por otro que lleva la promoción de la autogestión por bandera-, el campo de Porta vuelve a ser de Porta.

90 AÑOS DE HISTORIA

“Ahora estoy ilusionado con hacer dos equipos de niñas”, explica Emilio Llamas, presidente de La Montañesa, uno de los equipos con más solera de la ciudad, que el año que viene cumple 90 años (y que tampoco tiene aún equipo femenino). “El club se fundó en 1927 y yo soy socio desde 1952, desde que llegué al barrio, vamos”, prosigue el presidente del club, que cuenta con 32 equipos y gestiona el Camp Municipal de Fútbol Nou Barris, en la Via Júlia. Los inicios del club y del campo tampoco están faltos de épica. Hasta la creación del campo nuevo, el terreno de juego de Les Roquetes, como se conocía entonces, no tenía vestuarios y los jugadores se cambiaban en el bar Planas, a 200 metros, "y después tenían que caminar 'cliqueando' con los tacos de las botas en las baldosas de la acera hasta el terreno de juego", escribe Josep Maria Babí Guimerà en el blog del Arxiu Històric de Roquetes Nou Barris, la hemeroteca del mito.

Temas: Fútbol

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