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IMPULSO DE UNA ZONA DEGRADADA

Baró de Viver rehabilitará locales en desuso para atraer empresas

El ayuntamiento ofrecerá facilidades para incentivar la llegada de iniciativas que revitalicen el barrio

Sinèrgics será un espacio de 'coworking' cuyos proyectos redunden en empleo y beneficios para los vecinos

Víctor Vargas Llamas

Uno de los locales que rehabilitará el ayuntamiento para atraer la llegada de empresas a Baró de Viver.

Uno de los locales que rehabilitará el ayuntamiento para atraer la llegada de empresas a Baró de Viver. / RICARD CUGAT

Que el de Baró de Viver es uno de los barrios más deprimidos y con más necesidades de intervención pública de Barcelona se constata en una infinidad de detalles. Uno de ellos es tan simple como el de mirar a diestro y siniestro hacia los bajos de los edificios que uno encuentra a su alrededor durante un paseo por este vecindario del distrito de Sant Andreu. Lo que serían escaparates de comercios y puertas de empresas en la inmensa mayoría de espacios de la ciudad se convierte aquí en un extenso muestrario de ladrillos, los empleados para tapiar locales concebidos para acoger un negocio o un servicio que en Baró de Viver, a día de hoy, están condenados al ostracismo.

Conscientes de esa carencia de músculo empresarial en la zona, el Ayuntamiento de Barcelona pretende dar un nuevo impulso a cinco locales en desuso para ubicar un espacio polivalente de 'coworking' que contribuya a “reactivar la actividad económica en la zona, una de las que presenta más necesidades”, según expone Laia Ortiz, teniente de alcalde de Derechos Sociales del consistorio. El espacio, denominado Sinèrgics, es una de las primeras iniciativas adoptadas por el nuevo Gobierno municipal para combatir la falta de cohesión social e incrementar la sensación de seguridad del barrio. “Cuando estás allí tienes la sensación de falta de vida, de que se hace necesario un impulso por la gran cantidad de locales desocupados y la falta de actividad en la calle”, expone Ortiz. Los locales, de algo más de 200 metros, llevaban más de 15 años en desuso, según destaca el consitorio.

La voluntad es crear un entorno propicio para que emprendedores y pequeñas empresas se establezcan en la zona y prosperen. Una manera de desarrollar el tejido empresarial como elemento generador de empleo y de riqueza que redunde en el entorno mejorando sus expectativas socioeconómicas. Para tal fin, el Gobierno de Ada Colau pretende que los proyectos seleccionados impulsen sinergias en las que colaboren con  vecinos y entidades, convirtiéndose en un recurso profesional de proximidad para empresas y comercios del barrio e incrementando el consumo local.

INCENTIVOS

A la hora de seleccionar las propuestas más idóneas, se priorizarán las circunscritas en proyectos cooperativos, de economía sostenible y que aporten valor añadido al barrio. “Pedimos coherencia, sostenibilidad, valores y un componente innegociable de retorno al territorio”, destaca Ortiz. La iniciativa se desarrollará en los cinco locales distribuidos en una manzana edificada entre las calles de Quito y Clariana, donde las empresas aprovecharán de condiciones ventajosas a cambio de contribuir a recuperar la anémica actividad económica de la zona.

El primer año, los inquilinos estarán exentos de abonar el alquiler, una medida que, en función del desarrollo del proyecto se extenderá hasta dos años más. Cuando se acabe pagando el alquiler será en cualquier caso a un “precio muy competitivo”, por debajo del valor de mercado. Otros incentivos para establecerse en Sinèrgics serán la gratuidad del asesoramiento empresarial, así como en los servicios comunes compartidos, como 'wifi', fotocopiadora y suministros básicos.

BESÒS, EJE ESTRATÉGICO

La declaración de intenciones del ayuntamiento se percibirá desde la primera etapa de la iniciativa, la consistente en la rehabilitación de los espacios en la que se pretende contratar a profesionales residentes en el barrio y que, si se cumplen los planes, concluirá el próximo abril. En este periodo comenzará la búsqueda y selección de profesionales en un proceso que contará con la colaboración de ciudadanos y entidades de Baró de Viver. La segunda parte comenzará entonces y se prevé que concluya en diciembre. “Será la culminación de una demanda que parte de los propios vecinos para combatir la falta de dinamización comunitaria y de vida en el día a día del barrio”; resume Ortiz.

El proyecto nació antes de que fructificara la estrategia de impulso del Eix Besòs, pero totalmente identificada con esta voluntad de los ayuntamientos de Barcelona, Badalona, Santa Coloma, Sant Adrià de Besòs y Montcada i Reixac de promover un plan transversal de transformación de un territorio que fomente la cohesión social, la calidad del espacio público, las infraestructuras y los equipamientos. Colau avanzó en su conferencia anual una inversión de 150 millones para mejorar las condiciones de los barrios del eje Besòs, Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y la ladera de Collserola. 

Un vecindario joven y empobrecido

La renta familiar disponible por habitante en Baró de Viver es un indicio evidente del perfil sociodemográfico del barrio, con un 38,1% de la renta familiar de media en la ciudad y se sitúa prácticamente a la mitad del 74,1% del distrito de Sant Andreu  en el 2011, últimos datos facilitados por el ayuntamiento.

Otro de los rasgos que le diferencian del resto de entornos urbanos de Barcelona es el de ser un vecindario eminentemente joven, puesto que las personas de 65 años o más representaban en el 2012 un 16,7%, frente al 20,1% y el 20,9% del distrito y de la ciudad, respectivamente. En el extremo opuesto, el 17% de las personas de hasta 14 años, ante el 13,1% de Sant Andreu y el 12,3% del conjunto de la ciudad. Sus más de 2.300 habitantes en una superficie de 0,22  km cuadrados arroja una densidad de población  de algo más de 10.000 habitantes por kilómetro cuadrado, menos de la mitad del distrito y sensiblemente inferior a la de Barcelona, según cifras del propio consistorio.

Temas: Empresas

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