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LA VENDÍAN A 300 EUROS EL GRAMO

Desmantelada una red de tráfico de metanfetamina que operaba desde Barcelona

Los Mossos y la Urbana dan la puntilla a la banda tras la desarticulación de la cúpula hace ocho días

La operación se salda con 28 detenidos y ocho kilos de la droga, por valor de 2,4 millones de euros, decomisados

GUILLEM SÁNCHEZ / BARCELONA

Operación de Mossos y Guardia Urbana contra el tráfico de metanfetamina en Barcelona / GUILLEM SÁNCHEZ

Golpe definitivo a una red de metanfetamina en Barcelona
Varios agentes montan guardia ante uno de los locales registrados, en la calle Erasme del Raval.

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Una banda de traficantes nigerianos se había instaurado en Barcelona, había enterrado sus raíces en la comunidad filipina y, por primera vez, estaba moviendo cantidades importantes de metanfetamina por Catalunya.

Lo descubrieron agentes de la Guardia Urbana de Barcelona y de los Mossos d’Esquadra. Interceptaron pequeñas dosis de la droga tan ínfimas “que eran difíciles de analizar”, recuerda el intendente de Ciutat Vella, Benito Granados. El hallazgo de 'shabú', nombre que recibe la metanfetamina de origen asiático, provocó que mossos y urbanos de las comisarías de Ciutat Vella trabajaran juntos para seguir su pista. 

Esta investigación conjunta ha permitido conocer en profundidad una organización criminal bien engrasada. La cúpula estaba formada por traficantes nigerianos que traían la metanfetamina de su país de origen. Desde Catalunya salían ‘correos’ hacia Madrid, París o Italia. En Barcelona la banda nutría a sus principales consumidores: colectivos filipinos. De hecho, estos traficantes abastecían a un segundo escalafón de ‘camellos’ de menor rango que también eran filipinos y que eran los intermediarios para vender finalmente el ‘shabú’ a sus paisanos.

DOS FASES

Esta operación se ha cerrado en dos despliegues policiales, separados por un margen de ocho días. El primer golpe lo asestaron contra la estructura de narcotraficantes nigerianos, cayeron nueve personas y tres de ellas ya están en prisión preventiva.

Esta primera acción se precipitó cuando supieron que el líder iba a coger un avión para regresar a Nigeria. Lo atraparon justo a tiempo, en el taxi que lo llevaba de camino al aeropuerto. “El taxista todavía se está recuperando del susto”, bromea el intendente de los Mossos, Toni Sánchez. Tras su arresto, y durante la misma noche, entraron en los seis domicilios del resto de miembros de la banda, afincados en Ciutat Meridiana. No hubo tiempo para más.

El golpe definitivo se ha activado este míercoles de madrugada, a las seis de la mañana, tal como ha avanzado EL PERIÓDICO, y ha supuesto el desmantelamiento de este segundo grupo de ‘camellos’ filipinos, establecidos en el Raval y en Les Corts, dedicado al "menudeo", detalla el intendente Sánchez. En total han sido detenidas 28 personas y se han recuperado 8 kilos de metanfetamina, 8.000 euros y diversas armas reales y simuladas.

UN AÑO INVESTIGANDO

Han estado siguiéndolos durante un año entero. Sus pesquisas han logrado penetrar en una comunidad tan hermética como la filipina. Los han seguido a pie de calle, apostados en los tejados o pinchando sus teléfonos para averiguar quién la vendía y quién la compraba. Los consumidores eran filipinos que trabajan en bares, restaurantes o integrando la tripulación de grandes cruceros.

Ingerir una dosis mínima de ‘shabú’ multiplica la capacidad de atención y estimula el cuerpo hasta lograr que este se olvide de comer y de dormir. Cuando alguien se engancha, su organismo envejece a tal velocidad que el deterioro que sufre resulta evidente. Es una droga carísima, por cada gramo se pagan 300 euros. Por eso también se vendía por decigramos, entre 25 y 30 euros de precio. La ingerían fumándosela con una pipa de cristal. 

UNA DROGA QUE SE ASOMA POR EUROPA

Esta operación policial ha encendido algunas alarmas en Europa. Los investigadores avisaron a Francia de que uno de los ‘correos’ de Barcelona se dirigía a París. La información permitió arrestarle en el aeropuerto con 5 kg de ‘shabú’ escondido en su equipaje. Esta operación ha supuesto una señal más de que esta droga, muy extendida en Estados Unidos, continua asomándose de vez en cuando por Europa.

Pero según, Núria Calzada, coordinadora estatal de Energy Control -un organismo creado por la Associació Benestar i Desenvolupament (ABD)-, la metanfetamina tiene todavía poca presencia en Europa. Su existencia en el continente se limita a la República Checa, en este país se desarticuló el 90% de los laboratorios europeos montados para sintetizarla durante el 2013.

Su consumo dentro del Estado sigue confinado en el interior de unos pocos colectivos: los filipinos, como prueba el golpe policial de este miércoles, miembros de la comunidad gay, que pueden usarla para orgías de ‘chemsex’ –maratones sexuales avituallados con estimulantes–, y “drogófilos”, que deciden probarla esporádicamente.

El doctor en Psicología Social de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), David Pere, coordinador de la Unitat de Polítiques de Drogues, aclara que la metanfetamina -la familia de estupefacientes a la cual pertenece el 'shabú'- se sintetiza químicamente y es una molécula más compleja que la anfetamina -el 'speed'-, mucho más consumida en España.

La metanfetamina es “mucho más potente” y acostumbra a presentarse en forma “de pasta o de polvo blanco”. Como todas las sustancias “hidrosolubles” se puede fumar con pipa de cristal, esnifar o inyectar. Fumarla es especialmente “dañino” porque “destroza el sistema nervioso”. Sus efectos por esta vía “son más intensos” pero el bajón es acelerado y angustioso. Es un estimulante que "aumenta la tensión y la sensación de vigilia".

Calzada avisa que se han dado casos, a pesar de la diferencia de precio existente entre la anfetamina y la metanfetamina, de algunos consumidores que han adquirido la segunda creyendo que estaban comprando la primera. La poderosa e inesperada reacción de la metanfetamina les ha sumido en episodios largos y no deseados de “paranoia” y “falta de sueño”. 

'Breaking Bad en el Raval', el precedente 

Un farmacéutico polaco montó en su domicilio, un ático del barrio del Raval, un laboratorio doméstico con el que era capaz de cocinar metanfetamina. El paralelismo que este boticario alternativo guardaba con Walter White, el profesor de química que decide hacerse rico sintetizando esta droga en la serie televisiva ‘Breaking Bad’, hizo que los Mossos bautizaran la operación policial orquestrada para detenerlo en diciembre pasado con el nombre de esta ficción americana. Vendía de todo: 'speed', cocaína, pastillas de MDMA (éxtasis), hachís, marihuana, 'popper' y, al igual que los nigerianos, también 'shabú'. Pero era más caro -400 euros- y disponía de menos cantidades. El detenido había identificado su apartamento con un papel rojo en el botón del interfono en el portal. Ese era todo el márketing que necesitaba. En el registro la policía se incautó de 56.000 euros en efectivo.  

Temas: Drogas

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