Ir a contenido

RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

Barcelona utilizará el distintivo de ciudad literaria para internacionalizar la 'diada' de Sant Jordi

El distintivo otorgado por la Unesco reconoce e impulsará la potencia editorial de la capital catalana

La ciudad será sede de encuentros y congresos internacionales que reunirán a escritores y agentes literarios

CRISTINA SAVALL / BARCELONA

literatura unesco barcelona

La Rambla, repleta de gente en la Diada de Sant Jordi del año pasado. / DANNY CAMINAL

La canditatura de Barcelona ciudad literaria es una de las escasas campañas iniciadas por el Gobierno municipal convergente que han contado con el entusiasmo y el apoyo de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, que el pasado 15 de julio formalizó la solicitud en la sede de la Unesco en París, desde donde este viernes se ha anunciado, a través de Rina Bokova, su directora general, la incorporación de la capital catalana en la Red de Ciudades Creativas.

Berta Sureda, comisionada de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, explica que una de las prioridades es aprovechar esta influyente plataforma para que "la Diada de Sant Jordi cobre dimensión internacional" y que cada 23 de abril circulen rosas y libros por muchas calles del mundo con la misma esencia festiva que en La Rambla de Barcelona. En fin, que de una vez por todas sea una tradición mundial, lo que es una antigua aspiración de la Generalitat. Se da la paradoja de que la Unesco impulsó en 1995 que el Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor se celebre cada 23 de abril por coincidir esta fecha del año 1616 con las muertes de Miguel de Cervantes, de William Shakespeare y de Garcilaso de la Vega. Aunque obvió el origen de la fiesta, ideada en Barcelona cuando en 1929, en plena Exposición Internacional, los libreros salieron a la calle y la iniciativa tuvo tanto éxito que se decidió que se festejara año tras año por Sant Jordi.

APOYAR A LOS LIBREROS

"Este reconocimiento no es un año temático, es un trayecto a largo plazo que cuenta con el soporte de una red internacional para compartir experiencias y conocimientos y para difundir nuestra literatura", describe Sureda, que ha convocado una reunión en el ayuntamiento a principios de enero para concretar el programa y las actividades. "Pero no hay aportación económica por parte de la Unesco", precisa la responsable del área de Cultura del consistorio. En el programa, Sureda incluirá su lucha por reforzar el sector más débil de la difusión literaria en Barcelona. "Es vital ayudar a los libreros, cuidar a las librerías y seguir apostando por la red de bibliotecas. Son las cunas en las que crecen los futuros lectores", subraya.

El ayuntamiento, entre los actos ya previstos en honor a este reconocimiento, inaugurará el próximo año el museo Vil·la Joana-Casa Verdaguer de la Literatura en una masía del siglo XIX de la sierra de Collserola, donde en 1902 falleció el poeta, máximo representante de la Renaixença de las letras catalanas. En la remodelación, que gestiona el Museu d'Història de Barcelona, se han mantenido intactas las estancias en las que el autor de 'Canigó' se alojó en los últimos días de su vida.

"Es vital ayudar a los libreros y cuidar a las librerías", asegura Berta Sureda

Barcelona y la literatura catalana serán en el 2016 las invitadas de honor en la Feria del Libro de Varsovia (Polonia) y también participarán en el encuentro anual de la Red de Ciudades Creativas en Östersund (Suecia). El ayuntamiento, además, apoyará a la capital catalana como Ciudad Refugio de Escritores. El Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) acogerá Eurocon, la convención bianual de literatura fantástica europea, y contará con más ayuda municipal para potenciar Kosmopolis, el encuentro literario bienal que se celebra en su sede desde el 2012.

En el consejo promotor de Barcelona como ciudad de la literatura participan el Institut de Cultura de Barcelona (Icub), que ha encabezado una oficina impulsora del proyecto con el Institut Ramon Llull, la Institució de les Lletres Catalanas, el consorcio de bibliotecas de la ciudad y otras entidades cívicas. Juntos organizarán un encuentro anual de editores, con el objetivo de que sea una cita de referencia internacional. La elección de Barcelona por parte de la Unesco también implica intercambio de escritores entre las diversas ciudades de la literatura y mayor participación en festivales literarios.

El gremio de Editores de Catalunya asegura, a través de un comunciado, que la ciudad merecía este reconocimiento, "no sólo por ser la sede de grandes grupos editoriales y de un núcleo de pequeñas y medianas empresas que la convierten en líder indiscutible en todo el mundo iberoamericano, sino también porque ha sido fuente de inspiración de las páginas más brillantes de la historia de la literatura universal". Para el gremio este honor supondrá "un gran impulso a la internacionalización de la ciudad como referente de la cultura y muy especialmente del mundo del libro".

0 Comentarios