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JORNADA DE DEBATE DE UN SECTOR DESCONTENTO

El centro alerta contra la estandarización de la oferta comercial en BCN

Barcelona Oberta defiende la autogestión para evitar el monopolio de marcas insolidarias con los ejes

El comercio pide más protagonismo y reivindica potenciar el turismo de compras en BCN

Patricia Castán

Unos transeúntes pasan ante comercios de la calle de Pelai.

MÒNICA TUDELA

Hubo pataleta contra la política comercial del nuevo ayuntamiento, pero también aportaciones para potenciar a este motor económico de Barcelona que cada vez bebe más del turismo. La jornada convocada por la asociación Barcelona Oberta llenó el auditorio de El Molino, con un claro llamamiento al gobierno de Ada Colau para que escuche más al sector en decisiones de ciudad como la campaña navideña, el top manta o los planes estratégicos urbanísticos y de turismo. El colectivo aprovechó para reivindicar nuevo modelos de organización y gestión que eviten la peligrosa estandarización comercial hacia la que avanzan algunas zonas, como el centro. En la clausura del encuentro, el concejal de Comercio Agustí Colom se comprometió a trabajar por una ciudad amigable para el turista y donde el barcelonés viva cómodo.

Barcelona Oberta, que integra a todos los ejes comerciales más turísticos (del centro a la Sagrada Família) defiende una mayor libertad horaria los días festivos para sacar partido al turismo, mientras que los ejes de barrio prefieren un horario tradicional. Pero ayer este punto fue el único que los separó, porque todas las entidades de la ciudad reunidas eran críticas sobre los mismos aspecto. Ven necesario que el ayuntamiento se defina en aspectos sobre los que ha creado incertidumbres, como la organización de eventos internacionales, los cruceros y planes urbanísticos esenciales para la ciudad como el de la Rambla y el Paral·lel

Con un peso que ronda el 13 y el 12% del PIB, respectivamente, comercio y turismo son dos pilares económicos cuyo vínculo la patronal organizadora quiere reforzar. Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta, defendió una fórmula de gestión popular en EEUU e Inglaterra, que aquí nunca se ha contemplado porque resta autoridad al ayuntamiento. Son los llamados BID o unidades territoriales (como un eje comercial), donde todos los operadores tendrían que aportar una tasa obligatoria que se utilizaría para mejoras que abarcan de la limpieza a la promoción. Funcionarían como los centros comerciales, con el objetivo esencial de regular la oferta y evitar la saturación de una misma marca, como sucede ahora en Barnacentre, por ejemplo. La "estandarización" dijo Jené, va "contra de la diversificación". La patronal defiende el mix de pequeños y grandes operadores (como reclamo), pero sin que estos devoren el territorio. 

Ese modelo, mantienen, serviría para acabar con la insolidaridad de grandes cadenas que se benefician de las aportaciones de los asociados de la calle sin colaborar. El caso más claro son las luces navideñas, con grandes cadenas que aportan cero.

TURISMO

Los comerciantes critican que los grandes operadores se beneficien de las luces de Navidad sin aportar ni un euro ni asociarse

El ponente Enric Truñó, concejal de Deportes en los JJOO del 92 y coordinador del plan estratégico del Turismo (2010-15) ha planteado la necesidad de un debate plural con todas las partes sobre el modelo deturístico, en equilibrio entre los que creen (sin fundamento, dijo) que Barcelona se tematiza como Venecia, y los que piensan que Ada Colau se va a cargar el turismo. Considera que la carrera de Barcelona, desde el motor de Turismo de Barcelona ha sido un éxito, pero que tanto el consorcio como el ayuntamiento no han sabido gestionar a tiempo tendencias imparables, como los pisos turísticos.

Como ya avanza hoy EL PERIODICO, el sector comercial reclama ser consultado en cuestiones que les atañen directamente, con el ejemplo más reciente del recorte en la campaña navideña, que según su opinión genera los mismos costes fijos pero con menos repercusión. Y deja a Barcelona por detrás de ciudades que convierten el encendido en un reclamo internacional de compras. 

El ayuntamiento ve difícil conciliar los intereses de quienes quieren abrir tiendas en domingo y los que se oponen

CRISIS Y DESIGUALDAD

El cierre a la jornada lo puso el concejal de Comercio, Agustí Colom. Recordó que el gobierno local ha heredado aspectos que “no funcionaban” y que la candidatura de Colau implicaba cambios. A su juicio, tan importante es crear riqueza como distribuirla adecuadamente. Y defendió el "interés general", asumiendo los efectos positivos del turismo, pero también sus "externalidades negativas", de convivencia y económicas (cuando los suvenires desplazan al comercio de proximidad).

 Para Colom, las actuaciones policiales sobre el top manta que reclama el comercio no hacen más que desplazar el problema, por lo que insistió en aplicar medidas sociales. En horarios comerciales, ha agregado, hay diferentes intereses y eso complica la búsqueda de soluciones. Para avanzar asegura diálogo, aunque asume que el ayuntamiento tendrá que poner propuestas sobre la mesa. En su defensa dijo que el congreso de móviles firmado hasta el 2023 zanja ese debate.

Temas: Turismo Comercio

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