Ir a contenido

Reciclaje de moda, un negocio al alza

Talleres y marcas proliferan como nuevas alternativas a la producción tradicional

SARA ANDRADE / Barcelona

Marta Barberá imparte uno de sus talleres de galaxy print.

Marta Barberá imparte uno de sus talleres de galaxy print. / 2ND FUNNIEST THING

La tragedia del Bangladesh ha marcado un punto de inflexión para que gran y pequeño consumo reflexionen sobre cómo se está produciendo la moda actual. La explotación laboral y la contaminación del planeta son dos de los puntos más controvertidos por los que marcas, sobre todo de 'low cost', quieren lavar su imagen. En junio se conocía el caso en Londres de una joven que había encontrado una etiqueta en un vestido de Primark donde había un mensaje secreto que decía: "Obligados a trabajar horas agotadoras". La marca se apresuró a cuestionar su veracidad, pero aún así la duda ha quedado en el aire.

Los nuevos negocios de la moda se han apresurado a incluir técnicas menos abusivas con el medio ambiente y con las personas. El reciclaje y las nuevas propuestas para sacar partido a lo que tenemos en el armario pueden ser rentables y generar puestos de trabajo, aunque a simple vista no lo parezca. Así lo entiende Marta Barberá, fundadora de 2nd Funniest Thing, toda una declaración de intenciones. Nació como blog, pero es a la vez taller, tienda de accesorios y estudio de diseño y comunicación. A Marta le estresaba su antigua vida y trabajo en un laboratorio farmacéutico hasta el punto de afectarle a su salud. Por eso, optó por desarrollar su vertiente creativa con las manos y unirse con los ojos cerrados al apasionante mundo del 'handmade'."¿Pintar y coser te va a dar de comer?, pensé. Por eso opté por la otra vía, la del blog. A raíz del blog y del 'do it yourself' me especialicé en reciclaje", explica Marta. 

"La cultura 'fast', trae las cosas de la Conchinchina a un euro no tiene lógica, no es sostenible en el tiempo. No es ni humano, ni ecológico ni lógico. Estamos fabricando cosas que ya están fabricadas, quizá le puedes dar un 'twist' y evitar que acaben en el vertedero", explica Marta en su taller. Sus alumnas suelen pedir dos de sus técnicas estrella: la estampación con plastidecores y el 'galaxy print'. La primera de ellas consiste en estampar con las tracionales ceras de colores sobre ropa. Mientras que el 'galaxy print' es una técnica que introdujo el diseñador Alexander McQueen, que consiste en aplicar pintura textil sobre la ropa e incluso sobre mobiliario.

Reciclar sí da de comer

Los talleres de 2nd Funnies Thing son itinerantes, privados para empresas o grupos de amigas, y también se imparten en centros y escuelas de Barcelona como el Macba con un precio de 20 euros. Una de las últimas clases la ha impartido en el espacio Costuretas del barrio de Gràcia. Un pequeño local, abierto en el 2013, con un encanto especial, propiedad de Irune Quevedo.  La historia de ambas es similar, Irune tampoco estaba interesada en continuar con su trabajo anterior por los horarios tan estrictos, por eso montó Costuretas, una comunidad social donde tienen cabida sobre todo mujeres, de entre 20 y 50 años.

"Hacemos de todo, desde reciclar camisetas viejas o retales que tengas por casa, o bolsas de plástico, 'upciclyng' (transformar residuos en objetos de valor). Intentamos transmitir siempre la idea de que todo lo podemos aprovechar, dándole un segundo uso que a veces nada tiene que ver con su objetivo inicial", añade Irune. Ambas viven sin problemas con sendos negocios, con los que llegan a final de mes.

Desde la vertiente del diseño también han proliferado nuevas marcas, como Refresco de Olga de la Iglesia y Javier Reyes, que buscan prendas en mercadillos 'vintage' de todo el mundo y les dan un aspecto diferente, basado en el color y las texturas.

Reciclaje 2.0

El reciclaje no se puede entender sin su herramienta principal, internet.  El primer paso de estos negocios se da en la red y luego se pasa al espacio físico. Así se pueden ver portales con gran éxito como 'Yonolotiraría.com' o la comunidad 'Cut out keep', dedicada a la artesanía. 
Marta Barberá se empezó a hacer un hueco gracias a su blog y video talleres en Youtube. También es el caso de Eva Rodríguez fundadora de la marca Mevasevateva, dedicada a la creación de  collares a partir del reciclaje.

"Empecé con en el reciclaje de tela hace 6 años cuando descubrí que en algunas fabricas que se dedican a la tintura de telas desechaban unas tiras largas de tela de colores. La primera vez volví a casa con tres enormes bolsas y empecé a pensar que tenía que darles nueva vida", explica Eva. En su caso, las redes estrella son Instagram, Twitter y Facebook, pero también pisa fuerte Pinterest en el reciclaje de accesorios y moda. 
 

0 Comentarios
cargando