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Ceramista y profesora de tradiciones japonesas

Misako Homma: "El samurái paraba la guerra para tomar té con su enemigo"

CARME ESCALES
BARCELONA

Los monjes budistas que fueron a estudiar a China regresaron a Japón con un preciado tesoro entre sus manos. El té que hoy compartimos Oriente y Occidente guarda, en sus países de origen, un fecundo sentido que traspasa su consistencia gastronómica. Hoy, Misako Homma y sus compañeras japonesas del ChaDo-Raku (el disfrute en el camino del té) mostrarán secretos del ritual que amplifica el placer de degustar esa infusión.

-¿Qué simboliza el ritual del té?

-Una parada en nuestras obligaciones cotidianas para compartir el disfrute de la bebida, con todos los sentidos, y un tiempo para el recogimiento personal.

-¿Todos los sentidos juegan?

-Sí. Se contempla la decoración y los utensilios, se escucha cómo hierve el agua, se huele el aroma, se toman los cuencos donde se sirve la bebida y se degusta.

-¿Qué ingredientes configuran una completa ceremonia del té?

-Todo empieza con una carta, cuando se envía y se recibe la invitación a la ceremonia. Luego vienen los preparativos, el quimono, la decoración del jardín y de la sala destinada a la celebración, que puede ser el comedor. Aunque en Japón hay casas exclusivas para el ritual del té. El tipo de té más popular que se toma cada día es té verde en hoja, pero el de las grandes celebraciones es de hoja joven, de más calidad, y en polvo.

-¿Qué ocasiones propician el despliegue de todo el ceremonial?

-Cualquier motivo puede servir. Pero en la tradición japonesa, las grandes ceremonias del té se asocian, sobre todo, a la naturaleza. Cambios de estación, la luna llena, la primera nevada o los cerezos en flor.

-¿Nunca se celebran así los cambios en la vida de las personas?

-Sí, una mudanza, un cambio de trabajo o de categoría o un reencuentro después de mucho tiempo de separación entre amigos o familiares también son motivos.

-¿Qué recuerda de esos rituales del té en su infancia?

-Había ido, pero no me interesaban. Lo que está a nuestro alcance, muchas veces, no lo valoramos. Fue en España, gracias a una maestra japonesa del té, donde se me despertó un gran interés por la cultura de mi país. El contraste con lo de aquí me hizo, hace 20 años, conectar con mi tradición.

-¿Se come y se habla durante la ceremonia del té?

-Se comen pastelitos dulces, pero apenas se habla. Todo se aparca. Incluso el samurái dejaba su espada y paraba la guerra para tomar té con su enemigo.

'CEREMONIA DEL TE CON CHADO-RAKU'. Ateneu Barcelonès. Canuda, 6. También a las 20.30 y 21.30 horas. 5 euros. Enmarcado en el Festival Asia.

19.30

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