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Internet y tarjetas de crédito: cuestión
de confianza
Por la rapidez y la agilidad, las tarjetas de crédito
se han convertido en el medio ideal para realizar compras
a través de la "web". De todos modos, no
es fácil dar el salto de facilitar los datos personales
del titular a un destinatario desconocido: en realidad no
conocemos los entresijos ni los vericuetos que nuestra información
debe atravesar hasta llegar al interesado.
Nos encontramos en una encrucijada decisiva para el avance
de una herramienta como internet. ¿son seguras las
transacciones de internet? ¿Podemos estar seguros de
que nuestros datos no serán utilizados sin nuestro
consentimiento? El comercio por internet mueve cada año
miles de millones de dólares y la tendencia es vertiginosa.
Es lo que se ha denominado "e-commerce", comercio
electrónico. Pero ese mismo éxito fulgurante,
unido a la desregulación legal del entramado de internet
se puede volver la peor amenaza para el desarrollo de este
medio. Es, pues, urgente, dar las máximas garantías
de seguridad a los millones de potenciales clientes internautas.
Hace algunos meses saltaron a la prensa varios escándalos
relacionados con violaciones de seguridad o de confidencialidad
de datos personales: la empresa inglesa "Powergen",
la española "Terra", o el caso de los "hackers",
piratas informáticos, que llegaron a acceder a los
datos de la tarjeta personal de crédito del magnate
de la informática Bill Gates. Es indudable que estas
noticias han repercutido negativamente entre los usuarios
de la red, provocando un recelo y una cautela justificados.
Según revela el un estudio realizado por la "Asociación
de Usuarios Internautas", sólo un treinta por
ciento de los encuestados se decide a comprar por internet.
El resto no se fía, porque no lo encuentra suficientemente
seguro.
Por otro lado, la mayor parte de los bancos del mundo han
abierto la posibilidad a sus clientes de realizar transacciones
por medio de internet, lo que significa una clara apuesta
del sector más conservador de la economía por
este sistema. Esto ha supuesto un acicate para el desarrollo
de sistemas de garantía y seguridad de los datos en
los intercambios económicos electrónicos y hacen
muy difícil su fraude.
De los muchos sistemas de seguridad para la web, en España
el más usado es el protocolo "SSL", Secure
Socket Layer. El sistema está diseñado por la
empresa "Netscape" y garantiza comunicaciones encriptadas,
codificadas, y también la autenticidad del servidor.
Por otra parte, las dos empresas punteras en el sector de
las tarjetas de crédito, VISA Internacional y Mastercard,
han suscrito un acuerdo de investigación conjunta para
poner en marcha un protocolo mucho más seguro todavía.
Este nuevo sistema engloba todas las garantías de seguridad,
integridad de la comunicación de los datos, autenticación
de todas las partes que intervienen en la transacción,
confidencialidad e irrenunciabilidad. Por ahora este sistema
no goza de una gran difusión en España, pero
ha acelerado el camino para la regulación segura de
todos los intercambios económicos y comerciales a través
de la red. Hoy por hoy, el pago con tarjetas en internet es
suficientemente seguro, pero la implantación progresiva
de estos sistemas lo reducirá previsiblemente en los
próximos meses el margen para el fraude. Por lo demás,
debemos pedir garantías razonables de seguridad, que
hoy por hoy ya se dan en la web. Si exigiéramos una
seguridad absoluta estaríamos pidiendo mucho más
que lo que las vías convencionales nos ofrecen.
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